Uno cree haber visto todo -o casi todo- en el mundo del fútbol. Sin embargo, ayer el deporte rey ofreció dos imágenes esperpénticas que acabaron actuando en el mismo escenario por culpa del destino.
El primer esperpento, digno incluso de Vallé-Inclán, saltó a la luz durante la tarde de ayer gracias a la red. Iturralde González y Rafa Guerrero entrevistados en un programa de la televisión local ‘Bilbovisión’. Ambos en una actitud -digamos- más que distendida, y el resultado fue grotesco.
Dos personajes de nuestro fútbol que hablaron de la conspiración de la Cadena SER hacia ellos -con descalificaciones incluidas- , de la ‘gran figura’ de ‘Don’ Ángel María Villar o anécdotas de partidos que rozan el surrealismo. La imagen, de verdad, es para no perdérsela.
Lo cierto es que el vídeo obliga a reflexionar sobre el colectivo arbitral. Es hora de profesionalizarlo para dejar a un lado los compadreos y amistades que han facilitado la vida a los más ‘leales’. Eso es de otra época, ya superada por todos los españoles. Además, sería bueno para los propios árbitros y para el fútbol en general para ganar en respeto.
El destino quiso que Iturralde también actuara en el segundo esperpento del día. Pero -quizás a pesar suyo- no tuvo el papel principal, ya que la estrella de cartel fue el ‘pupas’. Otra pifia monumental del Atlético de Madrid que le coloca en el pozo de la clasificación.
Un equipo que tiene a Diego Forlán, Agüero, Simao o Maxi Rodríguez no puede dejar que le ningunee un equipo tras otro. “Esto sólo le pasa al Atleti” dicen unos, pero la historia no es la culpable de la actitud de unos jugadores que han perdido el crédito por enésima vez ante su propia afición.
Lo peor es que si el caso de Iturralde y Rafa Guerrero puede tener solución, la del Atlético es mucho más complicada. Parece que Abel tiene las horas contadas pero nadie asegura que otra persona sea capaz de enderezar a una plantilla acostumbrada a la mediocridad.


