Opinión — 4 de octubre de 2009 | 23:04

Respeto para el Sevilla

Un texto de

El partido de Sevilla era más que un test para el ‘nuevo’ Real Madrid de Pellegrini. Estaba en juego la convicción de que el conjunto blanco había dado un salto de calidad para ponerse a la altura del Barcelona con sus nuevos fichajes. Quizá lo esté, pero lo que queda claro tras ver el partido del Pizjuán es que el Sevilla tampoco lo está.

Los andaluces fueron mejores. Dominaron, atacaron y atosigaron a un Real Madrid en el que destacó Iker Casillas, como antes. Como cuando el meta madrileño salvaba al equipo y arriba Van Nistelrooy decidía partidos, como cuando el Madrid no tenía nada más que un par de jugadores fuera de clase.

Y es que anoche el Madrid fue un equipo simplón. La baja de Cristiano Ronaldo le perjudicó, pero no es ninguna justificación para un partido tan poco serio de un equipo que aspira a todo. Pellegrini insiste en que el objetivo es ganar, no jugar como el Barcelona. Pero lo cierto es que la manera más fácil de ganar es dominado el balón, atacando para llegar a portería. Los merengues sólo llegaron dos veces a la portería de Palop, el Sevilla lo hizo en once ocasiones.

La raza del Sevilla lleva años el plus de futbolistas con gran calidad. Ahora mismo, las bandas del equipo de Manolo Jiménez son de lo más temible que hay en Europa. Y el Madrid no lo supo controlar. Es entonces cuando salen a la luz carencias como la escasa habilidad de Marcelo para defender a un extremo. O la incapacidad a la hora de hacer coberturas o evitar la salida jugada del balón en campo contrario.

Por las bandas perdió el Madrid la batalla de un centro del campo en el que Xabi estuvo perdido y Guti se confundió de actuación. El mejor fue Diarrà, el único que plantó cara a un Sevilla muy sólido. Sin balón, Kaká no supo que hacer y Benzema se aburrió arriba. Sólo Raúl lo intentó, y con escaso éxito.

En cambio, el Sevilla demostró mucho en el Sánchez Pizjuán. Cada año es superior al Madrid, aunque es preocupante su falta de efectividad. Casillas tuvo gran parte de culpa, pero el partido tuvo que haber sido sentenciado antes de que Ramos tuviese en sus botas empatar el partido en el descuento.

La mención especial es para Jesús Navas, el verdadero niño prodigio que merece ir, cuando pueda, a la selección nacional. Pero el Sevilla tiene muchos argumentos. Sus bandas, con Perotti y el propio Navas a la cabeza son letales, su centro del campo es sólido gracias a grandes futbolistas como Renato o Zokora. Y en punta tienen para elegir a Kanouté, Luis Fabiano y Álvaro Negredo: 120 goles en Primera Divisón durante las tres últimas temporadas.

Hablar de títulos puede ser incluso contraproducente para un Sevilla que ha demostrado ser más equipo que el aspirante a ganar todo, con o sin el ‘galáctico de oro’. Pero lo cierto es que los de Manolo Jiménez se han ganado el respeto de todos. Hay Liga, y si el Sevilla se mete en la pelea el campeonato será apasionante.

 

Víctor Pérez

Víctor Pérez es periodista. Licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos III, fundó en 2001 FIFA-Champions para organizar torneos internacionales online del popular videojuego de EA Sports. Desde 2003 trabaja en el desarrollo de esta web como plataforma de información deportiva, que ha llegado a tener su propia revista interactiva, radio online y foros con una comunidad de más de 10.000 miembros. Durante los últimos tres años ha trabajado en la sección de deportes del diario ABC

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