
He visto mucho fútbol, de todas las épocas, con todo tipo de jugadores…y jamás en mi vida he visto un delantero como Ronaldo. El “9” que jamás fallaba. Podía estar todo el partido desaparecido, sin moverse, sin correr, sin presionar. Solo le hacían falta dos carreras, dos oportunidades…y te fusilaba. Efectividad 100%, ese era Ronie, y los defensas rezaban y se amparaban en todo lo que podían ante el mejor delantero de la historia.
Salió del PSV haciendo grandes números en Holanda y llegó al Barcelona, donde se convirtió en un jugador imparable. Todavía recuerdo la cara con la que me quedé tras el gol ante el Compostela. Ese año no pudo ganar la liga y el brasileño se marchó a Italia, rumbo al Inter de Milán, en el fichaje más caro de la historia (en ese momento).
Los años que su rodilla aguantó fue el pichichi de la liga y el mejor jugador de la misma, pero las lesiones le mermaron y el Mundial 2002 fue su renacimiento. Elegido mejor jugador y balón de Oro tras el torneo, Florentino y Valdano le ficharon tras mucho sudor y lágrimas, y ahí comenzó la leyenda del “Bufalo” del Bernabeu.
Tenia una aceleración, un regate y una definición fuera de lo normal. Acusado de vago, de fiestero, de gordito…siempre respondía al estadio y al público con goles y más goles…El Madrid eran Casillas y Ronaldo, con ellos dos bastaba para ganar partidos.
Tras su mala relación con Fabio Capello (que prefirió a Ruud), emigró al Milán donde continuó marcando goles pero de nuevo una lesión grave puso en vilo su carrera. Desde hace un año ha vuelto al fútbol esta vez en Brasil, y aunque está pasadisimo de peso continúa burlando a los defensas cariocas y haciendo goles y más goles…
En 2011 ha decidido poner fin a su carrera, tras ver que la fuerza de voluntad para ponerse a punto se le ha terminado tras una carrera llena de recuperaciones y rehabilitaciones…Solo puedo decir, GRACIAS POR TODO RONIE.