
A la sombra de una estrella
La MLS data su calendario des del 19 de marzo hasta Noviembre. Durante el periodo estival – o vacacional - tanto David como Landon han decidido visitar Europa. El primero, para volcar a la afición rossonera a favor de su fichaje definitivo. El segundo, para jugar 144 minutos de Bundesliga y ver un poco la gran ciudad de Múnich. Para más inri, si no jugara este fin de semana, habría disputado – y perdido – su último partido en Alemania contra su ex equipo, el Bayer. Faltan ya poquitos días para que los máximos baluartes de Los Ángeles Galaxy vuelvan a la costa oeste. Concretamente 5. Galliani intentará jugar sus últimas cartas, mientras que no creemos que Rummenigge se rompa demasiado la cabeza para retener a Landon.
Además de ser las dos principales caras de la MLS, que se creó en 1993 con la vista puesta en el Mundial del año posterior, es impensable que los Galaxy puedan desprenderse de sus estrellas. Primero porque las cantidades ofrecidas rondan el ridículo si lo comparamos con lo que saca la entidad. Segundo porque ni Landon ha rendido ni Beck's es la solución a la crisis rossonera. Destacando su profesionalidad y utilidad. Bekcham lo ha sido y mucho de útil. Sin embargo, la reconstrucción del equipo de Carlo Ancelotti tiene que venir desde la juventud. Si se quiere tener a Beckham, que se fiche en 2010, pero que se abandone el modelo de Emerson's y Favalli's.
Así que, destinado el futuro de Beckham a un incierto – pero glamuroso – futuro a partir del año que viene, nos preguntamos qué será de Donovan. Un jugador que apuntaba muy alto y que no ha dado el salto definitivo a Europa. Se ha equivocado en su vuelta dos veces. La primera en 2004, cuando visitó Leverkusen para acabar fichando por su actual equipo unos meses después. La siguiente ésta, la de Múnich, la del fichaje por un club top al que hoy por hoy no puede aspirar. Hubiera sido más lógico un paso por un Portsmouth – que en su día ya se interesó por él – o por un club de nivel medio de liga importante. Quizás el carácter de líder de Landon, ese que ejerce en la selección, es el que le haya llevado a querer ser el mejor allá dónde esté. Aquí, en Europa, está claro que no lo es ni lo puede ser. En U.S.A se le idolatra, aunque ahora quizás duela tener la sombra de David al lado.
Al final, con 27 años, Landon volverá a California. Volverá en forma por no haber dejado de entrenarse, pero volverá con la sensación de no haberse mostrado en su totalidad. Tras su paso por Múnich, los secretarios técnicos de los grandes equipos no le tendrán en mejor consideración que cuando estaba en los Galaxy. Será la misma. La misma historia de Donovan. La misma historia de un gran futbolista que no ha encontrado – de momento – su puerto europeo predilecto. Una historia que sólo tiene vida propia plagiando el título de otra película.