
Ismael Montero
El entrenador del Liverpool, Rafa Benítez, dirigió a sus pupilos a través teléfono, en el empate a uno frente al Arsenal. Rafa tuvo que ser intervenido quirúrgicamente esta semana para solucionarle unos problemas renales y este fue el motivo de su no asistencia al gran choque.
El ayudante Sammy Lee, fue el encargado de organizar al equipo en Londres, admitió que Benítez controló al equipo por teléfono. "Su factura de teléfono será enorme. Con la tecnología sabíamos que no tendríamos ningún problema. Es una prueba de su profesionalidad porque tenía todavía mucho dolor", aseguró. Lee no quiere tomar mucho protagonismo; "Ahora esperamos que él se mejore rápidamente y esté al cien por cien listo pronto ya que tenemos una agenda muy apretada."
Benítez, pese al empate y jugar con un hombre más durante 30 minutos, felicitó a sus jugadores. "Quería que los muchachos supiesen que consiguieron un buen punto contra un muy buen equipo de fútbol".