En un minuto el Arsenal perdió dos de los tres puntos que estaba apunto de conseguir en Sunderland y en un minuto Arsène Wenger perdió los nervios golpeando contra todo lo que veía costándole una sanción por “comportamiento inapropiado”. La FA considera que el técnico francés utilizó un lenguaje “ofensivo” para referirse a la actuación arbitral una vez finalizado el encuentro. Ahora Wenger tiene hasta el 23 de septiembre para presentar alegaciones. Se le ha aplicado una sanción de un partido y una multa económica de 8.000 libras. Si Wenger alega y pierde, la sanción podría ser mayor.
Arsene Wenger protestó porque el gol del empate llegó en el minuto 95 cuando en principio se habían marcado cuatro minutos de alargue. “Si tienes un reloj, puedes llevar el control. Es así de sencillo. Eran cuatro minutos y durante ese tiempo no sucedió nada para justificar un alargue mayor“, aseguró después del partido. Razón no le falta al francés, pero su reacción fue incorrecta.
