
Armin Veh ha sido cesado como entrenador del Wolfsburgo, actual campeón de la Bundesliga. El equipo de la Volkswagen ocupan el décimo puesto y es el segundo equipo que más goles recibe (38) de la Bundesliga, sólo superado por el colista Hertha de Berlín, además de haber sido eliminados de la Champions League en la fase de grupos al ser superados por Manchester United y CSKA de Moscú.
Quien más y quien menos pensábamos que a los lobos les sería muy difícil repetir la gesta de la campaña pasada, donde baja la sabia dirección de Félix Magath asombraron al fútbol alemán y europeo al imponerse sorprendentemente a los grandes clubes germanos para alzarse con el título de liga por primera vez en su historia.
Con el título se abría ante ellos una temporada excitante, con participación en la Champions League incluida. El club, al amparo de la Volkswagen, no escatimó esfuerzos para que el éxito alcanzado no fuera flor de un día. Consiguió mantener a sus codiciadas figuras en la plantilla. El tridente formado por Misimovic y los goleadores Grafité y Dzeko se mantuvo en el Volkswagen Arena, además de los Benaglio, Barzagli, Schäfer, Gentner o Josué. Al poderoso bloque se añadieron varios fichajes con la intención de aumentar el potencial de la plantilla para competir con solvencia en las competiciones domésticas y en la Champions. Así llegaron, entre otros, Karim Ziani (Olympique de Marsella) y Obafemi Martins (Newcastle), dos jugadores con nombre en el fútbol europeo y que supusieron un desembolso de 17,5 millones de euros, del total de 22 gastados por el club.
Pero no todo fueron buenas noticias. La pérdida más importante, y a la postre decisiva, se produjo en el banquillo. Félix Magath, el hombre que los llevo a lo más alto, se fue al Schalke 04, a liderar el proyecto de un club con más tradición y enjundia en el fútbol alemán. Para sustituirlo llegó Armin Veh, un entrenador que hizo campeón al Stuttgart en el 2007. Difícil reto el que asumía en Wolfsburgo.
El comienzo de la Bundesliga fue bueno para los lobos. A pesar de caer en la Supercopa ante el Werder Bremen (1-2) vencieron en sus dos primeros encuentros ligueros ante Stuttgart (2-0) y Colonia (1-3). Las primeras sensaciones hacían soñar a sus aficionados con otra temporada para el recuerdo. Lamentablemente no se cumplieron las expectativas. El equipo comenzó a dar síntomas de una fragilidad defensiva que se agravó con el paso de los partidos y la acumulación de competiciones.
El equipo cayó en la Copa ante el Colonia (3-2), quedó fuera de la Champions en la fase de grupos y fue bajando su rendimiento en la Bundesliga hasta caer al décimo puesto, ser el segundo equipo más goleado y encadenar una racha de siete partidos sin conocer la victoria. Demasiados contratiempos para un club que aspiraba a bastante más, aún siendo conscientes de que repetir la campaña pasada era harto complicado. La espiral de malos resultados y el mal ambiente reinante en el seno de la plantilla y el club acabó con Veh, al que la sombra de Félix Magath se le hizo demasiada alargada.
Lorenz-Günther Köstner, entrenador del segundo equipo, se hará cargo de la plantilla hasta la llegada del nuevo entrenador. Él en primer lugar y después el nuevo preparador tendrán que recuperar anímicamente al equipo y dotarlo de solidez defensiva. Los mimbres que tiene son excepcionales, como ya demostraron sobradamente. Tiene a su disposición artillería pesada en la delantera con Grafité y Dzeko. A poco que el equipo vuelva a adquirir una decente organización defensiva todavía pueden salvar la temporada metiéndose en competiciones europeas y luchando por conquistar una Europa League que se prevé muy abierta y competida. Ojalá que este Wolfsburgo no sea efímero en la historia del fútbol alemán y europeo.