
El scudetto es cuestión de tiempo
Víctor Pérez
Escaso fútbol en el 'derbi de Italia' entre Juventus e Inter. Los locales, que no parecían estar luchando por el campeonato, salvaron un punto en el último minuto y con un hombre menos gracias al tanto de Grygera, que igualó el conseguido por Balotelli.
Un derbi italiano con Mourinho en uno de los dos banquillos no asegura un partido espectacular. Y, desde luego, que el Juventus-Inter no lo fue. La táctica y la especulación dominaron un partido que no era una pelea por la liga, sino un partido en el que cada equipo luchaba pof intereses distintos. El Inter buscaba mantener su ventaja respecto al segundo, la Juve no perder y poder caer mañana hasta la tercera plaza.
La primera parte pasó prácticamente desapercibida de no ser por un par de ocasiones de gol. Primero Marchionni mandó el esférico a las manos de Julio César en un mano a mano un tanto escorado. Luego Balotelli, tras una cabalgada sobrenatural, definía ante Buffon pero el balón era sacado sobre la línea por Thiago.
Las estrellas no tuvieron su noche. Ibrahimovic se sacrificó mucho tácticamente mientras que Del Piero estuvo lejos del gol, aunque cualquier conducción suya de balón significaba probable peligro para los intereses neroazurros.
Tras el descanso, Mourinho apostó por jugar a la contra y Ranieri por arriesgar mínimamente. La jugada le salió perfecta al portugués gracias a un contragolpe perfecto iniciado por Ibrahimovic y finalizado por Balotelli. El scudetto parecía sentenciado.
Por si las cosas no estuviese complicadas, la Juve se quedó con un jugador menos por la expulsión de Thiago. Ranieri puso en el campo a Giovinco y buscó el empate ante un Inter que se dedicó a intentar dormir el partido. Cuando parecía que lo iba a conseguir apareció Grygera con un testarazo a la salida de un córner para poner el empate en el marcador que no es malo para ninguno de los dos.
El Inter esperará una semana más para sentenciar la Liga y la Juventus se puede centrar en su verdadero objetivo, el subcampeonato.