
Sampdoria y Lazio disputarán la final de la copa italiana. El Inter de Milan ha sido incapaz de remontar el severo correctivo (3-0) que sufrió en el partido de ida y se queda a las puertas de luchar por el doblete.
Ibrahimovic, que consiguió el único tanto del encuentro, y Cassano fueron los mejores de un partido en el que la Sampdoria nunca arriesgó. Materazzi acabó siendo expulsado en el descuento.
![]()
Las competiciones coperas siempre deparan sorpresas, incluso en Italia. El Inter aventaja en 34 puntos -todo un mundo- a la Sampdoria de Cassano en la clasificación de la Serie A, y sin embargo el histórico equipo de Génova ha logrado apear al 'todopoderoso'.
El resultado de la ida ha pesado sobre la vuelta, a pesar de los intentos de un Inter que no dio por perdida la semifinal. Muestra de ello ha sido la actitud de Ibrahimovic, incansable, autor del único tanto del encuentro que, por cierto, fue todo un golazo. Los locales se dedicaron a aguantar el partido, jugar con el reloj y dejar el peso del ataque en manos de un inspiradísimo Antonio Cassano.
Mourinho, tras el partido, se quejó tras el partido de que "sólo hubo un equipo que trató de jugar al fútbol". Y no le faltaba razón, pero la Sampdoria le ha dado a tomar de su propia medicina para obtener el pase y hacer realidad una final sorprendente entre Sampdoria y Lazio.