
Otro homenaje al fútbol
Pol Gustems • Blog órbita gustems
Liverpool y Arsenal han ofrecido un espectáculo de goles (4-4), en el que el ruso Andrei Arshavin ha sido el protagonista anotando los 4 tantos del Arsenal. El empate le vale al Liverpool para acostarse líder, pero deja un margen de dos partidos al Manchester United para revertir la situación.
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Un español y un israelí escondían su mejor mano. En el césped, pocos hubieran imaginado al principio que tal jugada no resultara la ganadora. – ¿Qué tienes? – Pareja, ¿y tú? – Formaban un tándem de lujo, incluso sin Gerrard. La doble pareja más alta de la baraja. Era la que tenía un plus de calidad mayor, la que escondía el billete al liderato. Sin embargo, no fue suficiente. No ante él. Su rival tenía el mismo número de cartas, pero en un 2 contra 1 tenía las de perder. Había que salirse de la normalidad, Arshavin tenía un póker de ases. ¿Y porque empataron? La mano del ruso gana de calle a la de Liverpool.Fue un error.
El Liverpool ha puesto una intensidad inmensa durante los 90 minutos. Sin eso, el conjunto de Arsène Wenger se habría llevado el partido. Cuando más estaba presionando el Liverpool, cuando más un brillante Fabianski estaba parando, ha llegado el primer tanto del Arsenal. Fábregas ha inventado una jugada – u obra maestra – para que Arshavin sólo tuviera que empujar. El desmarque del de Arenys de Mar es de otra hemisferio, el temple, la pausa, el pase atrás… de otro planeta. No habían hecho nada. El Arsenal se había limitado a defenderse, recuperar los balones para volverlos a perder enseguida y contener atrás. En el descanso ellos eran los que mandaban en Anfield. Injusticias para el hogar Kieran Gibbs. El joven lateral izquierdo ha hecho un auténtico partidazo, pero la remontada del Liverpool ha venido toda por su banda. Dos centros de correcaminos Kuyt han servido para que Torres primero y alguna parte de Benayoun después, dieran la vuelta al partido. Error, error y más error. Aunque dinámico a más no poder, el encuentro se convirtió en un concurso de perder balones. Lo ganó el brasileño Denilson, hasta que Wenger decidió cambiarlo. En uno de éstos, Mascherano hizo la locura de su vida y dejó que Arshavin le robara la cartera. Una cartera que segundos después pendía de las telarañas de la escuadra de Reina. El portero español, no muy afortunado en una noche en la que ha resbalado un par de veces, no tardaría en volver a buscar en la red. El tercer tanto del ruso es el colmo del buen e inexistente marcaje en un centro. Calcado al tanto que Torres marcaría 2 minutos después. Los dos goles siguientes, los que pondrían el 4-4 en el marcador, tampoco fueron brillantemente defendidos. Torres de cabeza, Arshavin tras pérdida de cabeza de Carragher. El ruso se convirtió en el aguapremiers de la tuesday night live. De ganar mañana el United, la liga se le puede poner muy complicada al conjunto de Rafa Benítez. Pero, que nos quiten lo bailado. El espectáculo, la lluvia de goles, el toma y daca… ¿O quizás no? Mismo resultado que contra el Chelsea en Champions. Mismo número de errores infantiles y eterno debate sobre qué modelo de fútbol es mejor. Emoción cuando el balón traspasaba la red y lágrimas cuando en 5 minutos consecutivos no se conseguían dar dos pases seguidos. ¿Error? Nunca se me han dado bien las cartas.