Fútbol Internacional — 17 de septiembre de 2009 | 23:00

Nilmar da los tres puntos

Un texto de

El Villarreal inauguraba la fase de grupos de la nueva Europa League recibiendo al Levski de Sofía, un equipo que, en principio, no parecía un gran obstáculo para conseguir los primeros tres puntos.Ernesto Valverde volvía a su competición maldita, en la que ha sido subcampeón, primero como jugador, cayendo derrotado con el Espanyol ante el Bayern Leverkusen, y posteriormente como entrenador, esta vez contra el Sevilla, en los penaltys de aquella agónica final de 2007.

 

El conjunto amarillo presentó varias novedades en el once titular, destacando las ausencias de Rossi, Cazorla y Godín, además del lesionado Marcos Senna en el centro del campo. Así pues, Valverde apostó por Jonathan Pereira y el brasileño Nilmar para la punta del ataque.

El equipo de Valverde, consciente de su superioridad técnica y con el apoyo de su público, salió volcado hacia la portería rival, pero ya desde los primeros compases del encuentro se vio a un conjunto búlgaro muy bien plantado en el terreno de juego, arropando a su portero y esperando los ataques de los locales para salir al contragolpe. Las primeras ocasiones del submarino salieron de las botas de un participativo Jonathan Pereira, pero fue Cani, tras un rechace de Eguren, quien provocó el primer ‘uyyy’ en la grada. Poco después, la lluvia surgió como protagonista del encuentro, permitiendo al Villarreal circular el balón con mayor fluidez, pero la posesión no se reflejaba en el resultado y las ocasiones eran escasas, con ataques largos, planos y sin profundidad. Tan sólo Pereira inquietaba tímidamente la portería de Petkov.

La primera parte se cerró con una clara ocasión de Baltanov, que Marcano despejó a córner, evitando que los búlgaros llegasen al descanso con ventaja. A pesar de dominar la posesión, el Villarreal se retiró a los vestuarios con tan sólo un tiro a puerta.

Tras el descanso, Valverde movió el banquillo: retiró a del campo Bruno para dar entrada al ‘caño’ Ibagaza, con el objetivo de cambiar el ritmo del encuentro y desatascar el centro del campo.

La segunda mitad comenzó como la primera, con el equipo lanzado al ataque, pero esta vez 0llegando a puerta con mayor facilidad. Se pidió un penalty sobre Jonathan Pereira que el colegiado sacó fuera del área, y acto seguido el mismo Jonathan estrellaba un balón en el palo. Las ocasiones se sucedían durante toda la segunda mitad, pero los búlgaros estaban bien replegados y defendían con todos sus jugadores. El gol era cuestión de tiempo, pero no fue hasta el minuto 72 cuando Nilmar, tras un pase de Rossi, adelantó a los amarillos en el marcador. El asedio local bajó el ritmo y tan sólo Rossi consiguió inquietar a la portería de los de Dostanic. El Villarreal, tras el gol, se dejó llevar, y el rival aprvechó para dar un pasito al frente, pero no fue suficiente para lograr el empate.

El submarino, tras dos empates consecutivos en Liga, arranca con victoria en Europa y se sitúa colíder del grupo G con tres puntos, los mismos Salzbuego, que venció a la Lazio en Roma por 1-2.

Una de las anécdotas del choque fue la presencia de los jueces de gol, idea de Platini para evitar los goles fantasma y vigilar los agarrones en el área, pero no tuvieron excesivo trabajo.

Lo mejor: Nilmar puede ser el referente del submarino amarillo.

Lo peor: Falta de pegada en el Villarreal.

El dato: 8.000 espectadores.

Ficha

Villarreal: Diego López; J. Venta, Gonzalo, Marcano, Capdevila; Pires (Escudero, min. 82), Bruno (Ibagaza, min. 55), Eguren, Cani; Jonathan Pereira (Rossi, min. 66) y Nilmar.

Levski Sofía: Petkov; Benzoukane, Rabeh, Genev, Minev; Bardon, Baltanov; Tasevski (Simonovic, min. 66), Dimitrov (Ognyanov, min. 78), Joaozinho; y Hristov (Yovov, min 62).

Goles. 1-0, min. 71. Nilmar.

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