Noticias del Día — 18 de febrero de 2010 | 16:13

A propósito de Henry

Un texto de


Hoy me propongo escribir sobre uno de los casos, para mí, mas decepcionantes del fútbol mundial. Este caso trata sobre la situación que está viviendo un jugador, uno de los grandes, que ahora se ve relegado al ostracismo del banquillo, y con muy poco futuro por delante en su club actual.

Si, estoy hablando del francés Thierry Henry, mejor conocido como “Tití”.

Creo que a día de hoy, nadie duda de que Henry ha sido de los cinco mejores delanteros de la década a nivel mundial, aunque en mi opinión, podría estar en un Top 3 sin problemas. En el Arsenal era un jugador temido, el típico jugador que causaba miedo el solo hecho de tener que enfrentarte. Un delantero con una arrancada espectacular, que se podía ir del defensa que quisiera, y que encima definía con una facilidad clínica pasmosa. Además, que desde su llegada al Arsenal, promedió, excepto su última temporada, mas de 20 goles por año.

No obstante, considero que Henry “murió” como jugador en el verano de 2006. Vamos a remontarnos a la temporada 2006. El Arsenal juega su último año en el estadio de Highbury Park, ocasión por la que el equipo quiere conseguir todos los títulos posibles en honor a dicho estadio. La realidad, pero, es muy distinta. El Arsenal muestra un rendimiento muy irregular, que le hace estar, durante toda la temporada, en sitios fuera de la Champions League, posición que conseguiría en la última jornada, beneficiándose de la derrota del Tottenham. Aún así, en la Champions League todo es muy distinto. El Arsenal es, junto al Barcelona y al Milán, el gran favorito para levantar el galardón otorgado al mejor equipo europeo. Los “Gunners”, con demostraciones impecables, consiguen eliminar a entidades como al Madrid, Juventus y Villareal. El Arsenal no jugaba bien, pero tenía a Henry y eso era suficiente. Solo hay que recordar el golazo que marca contra el Madrid en el estadio Santiago Bernabéu.

De esta forma, el Arsenal se planta, por primera vez en su historia, en la final de la Champions League, que le iba a enfrentar contra el Barcelona del imparable Ronaldinho. El cartel era impresionante. Lucha de titanes entre ambos conjuntos. Ronaldinho contra Henry, los dos mejores futbolistas del momento. La final la ganaría el Barcelona. Pero quizás una de las imágenes del partido, es ver a Henry, en los instantes finales del partido, abatido en un córner, antes de sacarlo, totalmente agachado, mirando a la nada, viendo como se escapaba la oportunidad de su vida, la de ganar la única competición que le faltaba.

Henry estaba desolado. Quizás, a nivel particular, había sido su mejor temporada junto con la de 2002-2003, cuando el Arsenal logró la liga sin perder un solo partido. Además, su pase al Barcelona a final de año estaba casi cerrado, por lo que habría sido una salida por la puerta grande. Pero todo se fue al traste. Thierry sabía que era el alma del Arsenal. Conocía que sin él, el equipo se quedaba huérfano arriba. Adebayor llevaba muy poco tiempo en el equipo, Van Persie era demasiado joven y Bergkamp se retiraba ese año, por lo que no podía abandonar a su equipo. Así que, llamó a su representante, y le dijo que rechazara la oferta del Barcelona. Quería estar una temporada mas con el Arsenal y poder jugar en el Emirates Stadium, el campo que iban a estrenar los cañoneros ese año.

Asimismo, Henry aún tenía una opción de no cerrar el año 2006 como un fracaso. Ese verano se disputaba el Mundial de Alemania. Con Francia ya había ganado el mundial en el 98, pero ocho años después, tenía la opción de volver a levantar la copa del mundo, y así aprovechar para borrar la lamentable imagen ofrecida tanto en el Mundial del 2002, como en la Eurocopa del 2004. Francia llegó a la final, pero 2006 no era el año de Henry. Los “bleus” perdieron la final en los penaltis, en un partido que será recordado por el cabezazo de Zidane a Materazzi.

Henry estaba destrozado. Dos grandes mazazos en menos de dos meses. Había tenido la gran oportunidad de poder sellar una temporada gloriosa a nivel personal. Fue Bota de Oro por sus 24 goles en la Premier, empatado con Diego Forlán. Si hubiera ganado la Champions League y la Copa del Mundo, no tengo ninguna duda de que hubiera sido elegido Balón de Oro, que se llevó finalmente Ronaldinho. Desde ese verano de 2006, Tití nunca volvió a ser el mismo.

El año 2007 fue un año para olvidar. El Arsenal no sufrió tanto para entrar en los puestos que dan derecho a disputar la Champions League, pero quedó cuarto, y cayó en octavos contra el PSV Eindhoven. El nivel de Henry no fue para nada parecido al del año anterior, y solo firmó 12 goles. También hay que destacar que estuvo lesionado algún tiempo, pero bueno, el Henry eléctrico de solo un año anterior solo se pudo ver en muy contadas ocasiones.

Ya no había marcha atrás. Henry decidió mirar al futuro, quizás de forma egoísta, y fichó por el Barcelona ese verano. La primera temporada en can Barça coincidió con el debacle de Ronaldinho, Deco y Rijkaard. Henry no estuvo a la altura de las expectativas, mostrando un nivel muy parecido al de su último año en el club de Londres. Pero aún así, se ganó la confianza de Guardiola para seguir en el equipo en la temporada 2008-2009.

Henry realizó una temporada que, estadísticamente hablando, fue muy buena. No obstante, su nivel era cuestionado muchas veces, incluso llegando a indicar que el Barcelona cojeaba por la banda donde jugaba el francés. Pero sus buenos números consiguieron que Tití se quedará este año en el Barcelona. Y además, lo mas importante, Henry consiguió la Champions, el título que le faltaba.

Y ahora sí, la caída de Henry se hace evidente. Empezó la temporada lesionado, pero tras recuperarse, Guardiola lo situó de titular. Pero el rendimiento de Henry está siendo muy pobre. Solamente dos goles en los que va de temporada. Está claro que Henry tiene ya 32 años, pero cada vez que se le ve jugar por el campo, se observa a un jugador sin motivación alguna, que da la sensación que juega porqué se ha de jugar.

Personalmente creo que el problema de Henry es de motivación. Es un jugador que ya lo ha ganado todo a nivel colectivo. Seguramente le ha faltado el Balón de Oro, pero no se puede negar que la trayectoria de Henry ha sido sublime. Por ese motivo, me decepciona mucho ver su situación actual. Para mí ha sido quizás uno de los mejores delanteros de todos los tiempos. Nunca le voy a reprochar que abandonara el Arsenal en el 2007. Por los “Gunners” lo había dado todo, y seguramente será recordado como jugador del Arsenal que no de otro equipo. Por eso, siempre va a ser uno de los grandes, esté en la situación que esté.

Gracias por todo, “Monsieur” Henry.

 

 

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