
“De ningún modo quiero volver al Valencia aunque tenga contrato”. Cuando Éver Banega hizo estas declaraciones no se podía imaginar que unos meses después sería titular y una pieza clave en el centro del campo del equipo.
El argentino seguro que ahora mismo se arrepiente de estas palabras.
Y es que el mediocentro en apenas seis jornadas ha pasado de estar defenestrado e incluso a punto de abandonar la entidad este verano a ser todo un referente.
Banega nada más llegar quiso limpiar su imagen dejada con su fichaje, su primera etapa y sobretodo la de esas palabras diciendo que no iba a cometer los mismos errores. El primero en ganarse fue al técnico, Unai Emery dejó bien claro en la pretemporada que el argentino le gustaba mucho. De hecho jugó muchos minutos en partidos amistosos. Una dinámica que siguió hasta ganarse la titularidad. Un puesto que fue muy criticado por muchos. Pero que al final le han dado la razón.
Y es que el juego en el centro del campo no es el mismo cuando juega Banega. Cuando el argentino está en el campo, el equipo juega más al fútbol, hay más creación en el medio campo y llegan con más facilidad arriba. Todo eso es gracias a Banega.
A día de hoy el argentino es una pieza fundamental del nuevo Valencia. Con el argentino en el campo se gana mucho. Eso es algo que no se puede discutir. Contra el Atlético se cambió a Banega y el equipo acabó perdiendo dos puntos. Y en Santader se notó mucho su ausencia porque fútbol de creación no hubo. Esto la afición lo sabe por eso en más de una ocasión ha dejado claro a Emery con pitidos que quieren a Banega todo el partido.
Una figura representativa que nadie se podía imaginar que sería cuando cogió sus maletas de Madrid para volver a Valencia. Todos pensaron, incluso él, que no se quedaría. Pero con trabajo, esfuerzo e ilusión se ha ganado un puesto en este Valencia. Y es que ¿Quién dijo que las segundas partes nunca son buenas?