Saben lo que es un martillo pilón, ¿verdad? Pues el Chelsea es lo más parecido a ello en el mundo del futbol al menos esta temporada. Es un equipo te golpea y te golpea y te golpea… y nunca cesa, son golpes continuos, y así desgastan a sus rivales. Hoy lo ha sufrido el Arsenal de Wenger.
El partido comenzó muy igualado y a un ritmo vertiginoso, el Chelsea imprimió un ritmo de juego muy alto, sobretodo con un Malouda muy rápido por la izquierda. Y el Arsenal entró al trapo intentado igualar el juego del bando azul de Londres. Sin embargo la diferencia entre ambos equipos es, que a pesar de que en ataque tanto unos como otros son muy potentes, la defensa del conjunto de Wenger es bastante más débil. Hoy vimos a un Sagna muy descolocado y a un Squillaci muy blando. Esto conllevó a que, tras un reparto igual de golpes con intentos de Chamakh y Arshavin por un lado y Anelka y Drogba por otro, llegó el 1-0. Ramires recuperó el balón en el medio del campo, levanta la cabeza, ve el desmarque por la izquierda de Ashley Cole y le da un pase de cinco estrellas. El inglés pondrá el balón paralelamente a la línea de fondo y en una posición que tan solo con magia se puede rematar a puerta, el costamarfileño Drogba remató con esa magia con el pie izquierdo, el balón golpea en el palo y se inaugura el marcador. Aún hubo alguna que otra ocasión, pero el marcador no se movió más.
La segunda parte arrancó igual, el Chelsea golpeaba continuamente y el Arsenal se defendía como podía. El Chelsea perdonó unas cuantas, también cabe indicar el mérito de la inteligencia defensiva de los ‘gunners’ que hizo caer al ataque del Chelsea en numerosas ocasiones en fuera de juego. Poco a poco el Arsenal se fue creciendo y comenzó a provocar temblores en la hinchada del Chelsea. Sobretodo Nasri y Chamakh eran los que más peligro creaban por parte del Arsenal, pero no consiguieron hacer un gol al checo Cech. Al final el Chelsea volvió a tomar el control del partido, y el Arsenal se teminó viniendo abajo. Anelka tuvo una clarísima tras un error grave de Koscienly. Finalmente una falta en el minuto 85 de partido supondría la sentencia final para el Arsenal, Droga colocó el balón en el suelo, cogió carrera, pero nos engañó a todos, pues fue Alex quien la ejecutó convirtiendo en balón en un misil tierra-aire que, con un efecto tremendo, entro por un hueco en la barrera y posterior mente cogía la dirección contraria de la inicial poniéndoselo imposible a Fabianski el detener el golpe franco directo.
Por último cabe destacar que Obi Mikel y Alex no pudieron terminar el partido por molestias musculares que pueden acarrear una lesión. Partidazo del conjunto de Ancelotti, sobretodo por parte de tres hombres: Ramires, por su gran despliegue físico incesante; Ashley Cole, que nadie pudo parar sus subidas por la izquierda; y el de siempre: Drogba, golazo, grandes movientos y muy solidario, es realmente el jefe de este equipo. Por parte del Arsenal cabe destacar a Chamakh y Nasri, los que más futbol ofrecieron; Arshavin estuvo muy desaparecido.
CHELSEA: Cech; Ivanovic (Ferreira 73’), Alex, Terry, Cole; Mikel (Sturridge 89’), Essien, Ramires (Zhirkov 83’); Malouda, Drogba, Anelka.
ARSENAL: Fabianski, Clichy, Squllaci, Koscienly, Sagna; Diaby (Rosicky 71’), Song; Wilshere (Jay E.-Thomas 81’), Nasri, Arshavin (Vela 88’); Chamakh.
