
Dani Navedo · El Fútbol es injusto… a veces
La temporada del Deportivo de la Coruña no podía ir mejor y eso que muchos auguraban otro año de sufrimiento tras lo ocurrido la pasada campaña. Como ha dicho Lendoiro el día de ayer: "El 2008 ha sido un año para enmarcar". Y no le falta razón al máximo mandatario blanquiazul: En 50 partidos oficiales en este 2008, 27 victorias, 7 empates y 16 derrotas.
Un 2008 para enmarcar
El equipo empezaba el año en descenso, tras una primera vuelta preocupante y sin vistas a posibles cambios, ya que la situación económica tampoco daba mucho margen a la hora de buscar recambios. Lotina se veía capacitado para sacar a sus chicos del pozo y no paró de trabajar hasta dar con la clave: un cambio de sistema.
El técnico de Meñaca regaló a todo el deportivismo el día de Reyes una magnífica idea: reforzar todavía más el punto fuerte de este equipo, la defensa; buscando los goles a balón parado y con la velocidad en las contras, con Wilhelmsson y Guardado. Justo en el anterior partido el Depor había quedado fuera de la Copa del Rey a manos del Espanyol (que a la postre haría un año para olvidar), por lo que solo quedaba la liga y el objetivo de salir el descenso. Empezaba, gracias al sistema 5-3-2, una escalada que ni el seguidor del Deportivo más optimista podía imaginar.
Segunda vuelta de Champions
La segunda mitad de campeonato empezaba el 20 de Enero, pero el Depor ya llevaba dos encuentros practicando con los tres centrales, ambos con derrotas ante equipos grandes. Nadie se fiaba de este sistema, pero el técnico insistió y fue tapando errores a base de trabajar. Los centrales estaban sacando las castañas del fuego, no solo por su buena labor en la zaga, sino porque Coloccini, Lopo y Piscu se estaban convirtiendo en toda una amenaza a balón parado. Entonces, cuando Lendoiro ya tenía que salir a ratificar al técnico porque todo eran decepciones, llegaron algunos buenos resultados y el equipo asomaba la cabeza; faltaba un último empujón para salir definitivamente del pozo.
Empezaba una racha definitiva frente al Murcia, en un partido vital, ya que era un rival directo en esa lucha. Tras lograr vencer a los murcianos, llegarían otras cuatro victorias, logrando así quince puntos en cinco partidos que alejarían definitivamente los fantasmas del descenso y traerían la permanencia salvo catástrofe; junto a esto queda la anécdota de ser por unos partidos el mejor equipo de toda la segunda vuelta. Sin darse cuenta, mirando más hacia abajo que hacia arriba, el Deportivo se había metido en plena lucha por el séptimo puesto, incluso algunos pensaban en llegar directamente a la UEFA, pero me parece que esos no veían que en las dos últimos jornadas nos enfrentábamos a Atlético de Madrid y Villareal.
Finalmente, ya con el cansancio anunciado del sistema de tres centrales, llegaron tres derrotas en cuatro partidos; pero la renuncia del Mallorca a jugar la Intertoto, llevó al Deportivo a competición europea tras acabar en el octavo puesto, cuando unos meses antes, todos nos veíamos en segunda tras muchos años.