El Athletic está que no levanta cabeza. Los bilbaínos se han complicado su continuidad en la Copa del Rey tras caer por 2-0 frente al Rayo Vallecano. Con este marcador, los rojiblancos tendrán que apelar de nuevo a una de esas noches especiales en La Catedral para buscar una remontada que se antoja complicada, sobre todo si nos atenemos a lo poco que ha mostrado hoy el equipo.
Aunque el Athletic mostró buenas maneras en el arranque del choque, el partido se le puso muy rápido cuesta arriba. En el minuto 5, Néstor Susaeta, ponía por delante al Rayo en el marcador. Otra vez fue en una falta directa, que se están convirtiendo en una especie de maldición para los rojiblancos en los últimos encuentros. Néstor ejecutó bien, la barrera se abrió lo justo y Armando hizo la estatua. Ni la vio venir.
Pese al tempranero mazazo, hizo el Athletic ademán de reaccionar unos minutos después, con una larga jugada en la que Etxeberria estrelló primero su disparo en el portero y, un par de rechaces después, contra un defensa. Mucho más clara fue la que tuvo el debutante Iñaki Pérez en el 17. Tras un centro de Iraola al segundo palo, el canterano quiso asegurar y le pegó con el interior, pero el portero llegó a tiempo para despejar sobre la línea.
El que no perdonó fue el Rayo, que en su segundo ataque, y de nuevo tras varios rechaces en una acción a balón parado, anotó el segundo en el minuto 19. Saque de esquina para los madrileños, el balón queda suelto en el área, intento fallido de remate de Pacheco y al final Pachón, al borde del área pequeña, empala el balón para hacer el 2-0.
En la reanudación, Pacheco intentó sorprender a Armando con un tiro desde el centro del campo nada más ejecutarse el saque inicial, pero no encontró portería. El meta rojiblanco tuvo que emplearse a fondo un poco después en una acción que le obligó a salir de su área para despejar la pelota. La acción acabó con una falta lateral que Néstor intentó poner en la escuadra de la portería, pero se le fue lejos.
Según avanzaban los minutos, el Athletic comenzó a buscar con más asiduidad a Fernando Llorente, buscando alguna acción salvadora del nueve rojiblanco. En el minuto 67, un balón colgado al punto de penalti lo remató bien el ariete, pero se fue rozando el palo. Algo parecido a lo que ocurrió en diez minutos después, cuando tras un buen servicio de Etxeberria, Llorente remató de nuevo con contundencia pero algo elevado sobre el larguero.
El Rayo, mientras, había ido dando entrada a varios de sus jugadores titulares, buscando algo más de posesión de balón y, de paso, perder algo de tiempo para asegurar el resultado. Lo consiguió, e incluso se permitió el lujo de darle un par de buenos sustos al Athletic, pero por suerte, o porque Armando metió un par de manos salvadoras en el tiempo de descuento, no logró hacer el tercer gol. El Athletic tendrá que encomendarse de nuevo al santo para salvar este match ball que le espera. .