Noticias del Día — 12 de febrero de 2009 | 17:06

El Valencia pone remedio a la crisis (I)

Un texto de
  
 
Verónica Nogales 

La falta de liquidez del Valencia no es una noticia nueva, ya que por todos es sabido los problemas que está teniendo el actual consejo para saldar la deuda económica del club que asciende a unos 500 millones de euros.

A los que hay que sumarle 29 millones de euros más, ya que el club adeuda a la primera plantilla 15 millones de euros y a las constructoras del nuevo estadio otros 14.

El consejo con Vicente Soriano a la cabeza han intentado conseguir préstamos para pagar la deuda con varios bancos, entre ellos Bancaja, con el que de momento ha llegado a un acuerdo para alargar la deuda. Sin embargo en las arcas valencianistas sigue no habiendo dinero, lo que ha obligado al club a buscar otras soluciones para luchar contra la crisis económica.

El Valencia ha hallado dos formas para poner remedio a la crisis. La primera la encontró con el negocio de los pases, el club se dio cuenta que con la reserva de localidades en el nuevo estadio podían lograr una gran cantidad de liquidez de forma rápida.

Así que se pusieron manos a la obra y anunciaron que todos aquellos que quisieran optar a un pase en el nuevo campo tendrían que hacer efectivo dos pagos, uno en enero de 100 euros y otro en junio de 200, en total inscribirse en la lista saldría por unos 300 euros. Teniendo en cuenta que el club sacará a la venta unos 10.000 o 15.000 abonos nuevos, el club obtendría en cinco meses 4.500.000 euros.

Ese dinero prácticamente lo tiene asegurado porque el aficionado de a pie no va a perder la oportunidad de luchar por lograr un pase en el nuevo estadio, algo imposible hasta la fecha en el estadio de la Avenida de Aragón. Y prueba de ello es que nada más anunciarse el modelo que implantado el club para la reserva de los abonos, las centralitas de las oficinas del Valencia se colapsaron por la cantidad de llamadas.

El negocio de los nuevos abonos no acaba ahí, ya que si en algunos de los plazos de entrega de dinero el socio decide renunciar al pase el club sanciona económicamente, es decir, si un aficionado paga los primeros 100 euros sólo tiene siete días para arrepentirse. Si lo hace después el club se quedará la mitad de lo entregado y si el arrepentimiento llega en junio la sanción será peor aún, ya que de los 300 entregados sólo le devolverán 100 euros. Un negocio redondo para paliar la crisis, el club gana dinero a costa de la ilusión de la afición que quiere conseguir un abono en el nuevo estadio.

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