Trabajada victoria
Verónica Nogales
Villa y César evitan una nueva tragedia, pero no que acabaran pidiendo la hora. El guión de los últimos partidos volvió a escena ayer en Mestalla. Cinco minutos le hicieron falta al Valencia para adelantarse en el marcador.
Igual que en San Mamés y en el Sánchez Pizjuán el equipo de Emery necesitó muy poco tiempo para meterse en el partido y comenzar a construir el camino hacia la victoria. Lo único que cambió ante el Almería fue el protagonista que marcó el gol. Joaquín fue el jugador que inauguró el marcador
Las imitaciones con los dos últimos encuentros no acaban aquí. El empate no se hizo esperar, Negredo quiso seguir usando las comparaciones y puso el 1-1 en una gran jugada del Almería en la que la defensa del Valencia se limitó a observar, ya que no hizo nada para evitar el empate. Como en Bilbao y Sevilla el Valencia vio como su rival empataba un encuentro que tenía controlado, ya que en ataque el Almería no existía. A raíz del empate de sus rivales el equipo se había venido abajo, pero en Mestalla no fue exactamente así.
El conjunto valencianista sufrió, acabó pidiendo la hora. Pero antes resucitó, en gran parte lo hizo por el penalti que Mejuto pitó sobre Mata que fue bastante dudoso. Pero que sirvió para que el Valencia se marchara a los vestuarios con un gol de ventaja. El paso por vestuarios cambió la imagen del equipo, los jugadores ya no estaban tan concentrados, el Almería era quien dominaba el balón y el juego como pasó ante los ‘leones’ y los sevillistas tanto en la ida como en la vuelta. Pero hubo un cambio, la suerte estuvo de cara de los de Emery en dos ocasiones clave que hicieron que el partido acabará con triunfo valencianista.
La primera fue el tercer gol. Cuando el equipo estaba sufriendo, peor lo estaba pasando porque la superioridad almeriense estaba empezando a pasar factura. Apareció el ‘7’ para dejar claro a su rival que no se iban a rendir tan fácil. El Guaje mandó un zurdazo envenado que se coló en el fondo de la portería defendida por Diego Alves. La suerte en ataque y la definición del guaje permitieron al Valencia mantenerse arriba. Pero la diferencia se acortó pronto porque la defensa valencianista volvió a empanarse y permitió que Negredo pusiera el 3-2 en el marcador.
Y de nuevo a sufrir. El Almería con el gol se creció, se gustaba, creía en la remontada y lo hubiera logrado si el partido hubiera durado un poco más, porque conforme pasaban los minutos el Valencia se hundía y el Almería todo lo contrario. Por eso apareció la otra ocasión clave del triunfo, en la que César hizo, sin duda el paradón de la jornada, si Cesar no hubiera aparecido estaríamos hablando sin lugar a dudas de otro final.
Villa y el paradón de César fuera la clave de una victoria, de la que hay que analizar porque la suerte no va a estar de cara siempre y el mejor ejemplo es el partido de San Mamés y la eliminación de Copa. Hay que solucionar los fallos, porque este equipo no puede acabar pidiendo la hora en todos los encuentros, aunque no todo es malo, este triunfo pese al sufrimiento vale tres puntos que permite al Valencia consolidarse en Champions.
Ficha técnica:
Valencia: César, Miguel, Maduro (Albelda, m.87), Marchena, Moretti, Baraja (Edu, m.81), Fernandes, Joaquín (Angulo, m.69), Silva, Mata y Villa.
Almería: Diego Alves, Bruno, Carlos García, Pellerano, Mané, Iriney, Soriano (Corona, m.68), Juan Manuel Ortiz (Piatti, m.83), Crusat, Uche y Negredo.
Goles: 1-0, m.6: Joaquín. 1-1, m.22: Negredo. 2-1, m.30: Villa, de penalti. 3-1, m.61: Villa. 3-2, m.64: Negredo.
