Tocó sufrir, pero la Campeona del Mundo volvió a vencer. Lo hizo sobre el épico escenario de Hampden Park ante una selección escocesa que, contra todo pronóstico, causó más problemas de los esperados.
La mejor noticia de la selección española desde que se coronó campeona en Sudáfrica es Fernando Llorente. El gigantón del Athletic Club de Bilbao marcó el gol decisivo en Escocia que certificó la victoria de la «Roja». Su aportación a este equipo crece y seguirá creciendo vistos los últimos resultados. El Rey León ha sido el autor de 4 de los últimos 7 tantos de España.
La aparición de Llorente dejó en un segundo plano a Villa, que sigue peleado con el mundo. El Guaje necesitaba marcar dos goles para superar a Raúl como máximo goleador de la selección española. Lo hizo en parte tras marcar el penalti que abrió el marcador, pero necesita uno más para quitarse la espina por completo y dejar atrás un capítulo que le ha traído más problemas que satisfacciones. Cosas del fútbol.
Entre tanto España se dedicó a tocar el balón. Y Escocia a defender. El partido caminó por el guión correcto, gol de Iniesta incluido, hasta que la campeona se durmió. La selección encajó dos tantos en diez minutos que reflejaban una enorme falta de concentración defensiva, y todo ello a pesar del trabajo de Busquets, que va camino de mandar -si no lo hace ya- a todos sus compañeros.
Susto y remate final
Los dos goles escoceses llegaron por la banda izquierda de España -es decir, la de Capdevila- pero subieron al marcador por culpa de despistes en el marcaje en el otro costado -es decir, el de Sergio Ramos- que pusieron en pie a la grada del Hampdem Park con el empate a dos.
Del Bosque movió ficha. Quitó a Cazorla -un tanto intermitente- y a Silva -otro buen partido- para abrir el campo con Pablo Hernández y rematar con Fernando Llorente. Dicho y hecho.
El delantero rojiblanco remató a la perfección un centro de Capdevila. No había más que hablar, la Campeona del Mundo había sentenciado el partido. Y lo ha hecho sin algunas de sus grandes estrellas -Xavi, Cesc o Fernando Torres- pero con una que empieza a brillar como la de los grandes héroes del Soccer City.



