
Che, pibe ¡Qué bueno!
Víctor Pérez
Cuatro goles de Higuaín salen al rescate de un Real Madrid en apuros. Los blancos recibieron tres goles en el Bernabéu de un notable Málaga. Victoria importante de un Madrid que se vio hasta en tres ocasiones por detrás en el marcador.
Sergio Ramos fue expulsado por pisar en el pecho a un rival y el Madrid tuvo que jugar toda la segunda parte con uno menos. Schuster no castigó a Guti, sino a Raúl, que no jugó un solo minuto del encuentro.
Schuster planteó un equipo distinto. Se rumoreaba la suplencia de Guti, pero quien se quedó en el banquillo fue Raúl. Sin Ruud y sin Robben Schuster decidió apostar por otros dos holandeses, Drenthe y Van der Vaart. El cambio de elementos no modificó el guión de los últimos partidos.
Minuto seis; grave fallo defensivo y gol del Málaga. Eliseu dejó sentado primero a Marcelo y luego a Heinze antes de meter, no sin fortuna, el balón en la portería de Iker. Minuto ocho; marca Higuaín tras un misil de Marcelo, que había fallado en el primero gol. La parroquia comienza a respirar.
El partido mutó hacia un correcalles de los que divierten en Concha Espina. Van der Vaart tuvo dos oportunidades para hacer el segundo, pero la defensa blanca se tambaleaba con cualquier ataque andaluz. Y eso que el año pasado fueron los menos goleados. Duda, apellido prestado de la zaga blanca esta noche, puso un gran balón a Baha que puso de nuevo en ventaja a los malagueños.
Pasaron los minutos y el Bernabéu se volvía a inquietar. Los arreones ofensivos no tapaban el desbarajuste defensivo de los merengues. Sin embargo, Welligton regaló el empate al Madrid con una mano sobre la frontal del área. Higuaín no perdonó y dejó claro que, a falta de Ruud y Raúl, él lleva los galones en ataque. Antes del descanso iba a llegar el desastre de Ramos. El de Camas dejó su pie sobre el pecho de Eliseu. Iturralde no dudó y le sacó la tarjeta roja. La repetición deja claro que Sergio podría haber evitado ese pisotón. Marrón para el Madrid.
Schuster volvió a entrar en escena. Dejó en el banco a Sneijder para dar entrada a Míchel Salgado, y volver a jugar con cuatro defensas. Los blancos se presentaban en la reanudación mucho más defensivos pero con un equipo más compensado. Al Málaga le costaba ahora llegar hasta Casillas, aunque estaba cómodo con uno más. Gago devolvía el favor a Wellington con otro penalti tonto, bien señalado por Iturralde. Apoño ejecuta el penalti y pone el tercero para los andaluces. Sin tiempo para disfrutarlo volvió a empatar Higuaín con un gran zapatazo que no pudo atrapar Arnau.
Los blancos apostaron por la épica y se fueron a por un Málaga que no sabía si el empate era bueno o malo. Cuando intentaron reaccionar llegó el cuarto de Higuaín, otra vez de penalti. Esta vez Iturralde se lo tragó y el argentino marcó el cuarto, no sin complicaciones. El Madrid ya no dejaría escapar un triunfo muy trabajado en la segunda parte ante un Málaga que perdió una gran oportunidad de sumar su primera victoria en el Bernabéu. Higuaín salvó de otro problema al Madrid.