
La muerte del defensa del Español, Daniel Jarque a la edad de 26 años como consecuencia de un paro cardiaco, ha hecho recordar lo sucedido también en el fútbol español, hace ahora dos años, con la también repentina muerte del lateral del Sevilla Antonio Puerta.
Una muerte la de Antonio Puerta que sucedió tres días después de desmayarse mientras jugaba un partido de liga ante el Getafe en el estadio Sánchez Pizjuán, era un 28 de agosto de 2.007; al igual que sucedía con Jarque, era una persona que tenía un mayor éxito dentro del fútbol profesional a lo que se le unía la futura paternidad (otro paralelismo más en la vida de ambos jugadores) y ambos luchaban por el equipo, por su equipo.
El fallecimiento de Puerta y Jarque sorprendió a todos, era algo impensable en un jugador de sus características, acostumbrados a llevar un severo control médico como dijo el propio director deportivo del Español Germán de la Cruz al hablar del catalán: “ Como en cualquier pretemporada, la primera cosa que se hace es que todos los jugadores pasan un exhaustivo examen médico”.
“Dani nunca mostró el menor signo que hiciera pensar algo tan lamentable como lo que ha ocurrido” mientras tanto, el cuerpo de Jarque permanece en Italia, en donde se le está realizando la autopsia.
Una nueva muerte repentina debida a un fallo de corazón que lo ha hecho es reavivar la polémica existente tras los numerosos casos que se dan y se han dado dentro del mundo futbolístico cuando se supone que son personas de élite, acostumbrados a llevar una vida sana con numerosos controles médicos. ¿ Por qué ocurre esto?. ¿ son demasiados severos?. ¿Deberían estar personalizados?