Ángel Lafita ya es un zaragocista más, aunque de momento sólo podrá entrenar. No podrá jugar frente al Valladolid a pesar de los esfuerzos del gabinete jurídico del Real Zaragoza.
En el seno del club se confía en que finalmente pueda vestirse de corto dentro de dos fines de semana contra el Getafe, ya que tampoco tiene fácil poder jugar ante el Sporting.
Sin embargo, ayer nadie en el club aragonés lo quería descartar definitivamente.
El centrocampista tiene un nuevo contrato con el Real Zaragoza para las tres próximas temporadas y una mejora sustancial de su ficha (sobre los 800.000 euros). Su vuelta al hogar ha levantado una expectación ingente por ese envoltorio bélico en el que se lo han disputado Zaragoza y Deportivo.
El conjunto gallego ha renunciado a recuperarle, pero ha redoblado sus esfuerzos para cobrar los 3,5 millones de euros más el IVA que exige al Zaragoza en lugar de los 2 millones que depositó el equipo aragonés en la LFP el 31 de agosto. Lafita respira ya lejos de ese campo de batalla.