
Juan Villa | FIFAChampions
Almería y Málaga protagonizaron otro descafeinado encuentro en el que los tres puntos fueron para los locales. Los dos equipos salieron al césped algo especulativos, calibrando las fuerzas del contrario, y poco tardaron los de Arconada en quitarle la careta al once malacitano que se descubrió como un equipo aún a medio hacer y con un nulo poder ofensivo. Únicamente un cierto orden táctico les salvó de otra hecatombe similar a la del Calderón.
La primera ocasión llegó de la mano de Mané, cuyo centro fue rematado por un Negredo en un excelente estado de forma y atajado por el meta Arnau. Poco después, fue Bruno el que buscó la testa de Negredo saliendo su remate por la línea de fondo. Corona metió un buen pase para el nueve rojiblanco que lo dejó solo ante Arnau, pero el disparo salió fuera a escasos centímetros del poste. Hubo que esperar hasta el final del primer tiempo para ver el balón rondando el área almeriense, gracias a un centro de Nacho cuyo rechace remató fuera Miguel Ángel.
En el segundo tiempo más de lo mismo: continuó el Almería como único protagonista del partido, y fue en el minuto 75 cuando Negredo -quién si no- remató un centro de Ortiz al palo y sin que el cancerbero malacitano pudiera hacer nada entró el esférico llorando en la portería blanquiazul.
La siguiente jugada originó una entrada de Miguel Ángel a Natalio que Mejuto González castigó con la expulsión del catalán. Luego el colegiado equilibraría la balanza expulsando a Ortiz por un codazo intencionado a Eliseu. Resaltar en la escuadra costasoleña el debut de un Fernando que hizo vislumbrar cierto atisbo de esperanza para la afición boquerona.