
Podrá fallar el portero, los centrales e incluso el medio campo. Pero los que no erran, los que siempre están ahí son el tridente letal Villa-Silva-Mata. Otra vez fue la magia del canario y la conexión asturiana la que fue decisiva para que el Valencia sumara una nueva victoria.
Un triunfo que comenzó a fraguarse muy pronto, ya que el equipo saltó al campo bien plantado, con ganas y todo eso se tradujó en un temprano gol de David Silva. El canario condujó un balón que pasó a Mata, éste centró y Silva volvió a aparecer y terminó la faena. Así de fácil se adelantó el Valencia en Pucela.
Y es que en las botas de estos jugadores lo díficil parece tan fácil…. Pero esto sólo fue el principio de las genialidades. El tanto dio alas al Valencia. El equipo estaba enchufado y quería más. En una de esas tantas ocasiones de las que gozó la delantera ché Villa marcó y se chupó el dedo para dedicarle otro gol a Olalla. Sólo faltaba un golito de Mata para que la fiesta fuera perfecta y así sucedió. El asturiano sentenció el encuentro antes del descanso.
La primera parte no sólo fue una obra de arte del Valencia, ya que el Valladolid también jugó. Aunque lo hizo más con el corazón porque los jugadores pese a que empataron poco tiempo después de que Silva adelantara al conjunto valencianista, no pudo frenar al Valencia ni a Villa y Mata. Precisamente fueron ellos los que permitieron que el equipo se marchara a los vestuarios con un 1-3 a su favor.
Un resultado que llenaba de optimismo a los jugadores. Pero pese a ello, no se confiaron y salieron en la segunda parte a rematar la faena con la misma actitud fuerte de la primera. Prueba de ello es que en el primer fallo del Valladolid el equipo lo aprovechó. Una mala salida del equipo de Pucela fue suficiente para que Villa lo aprovechará y marcará el definitivo cuarto gol en la cuenta valencianista.
Tras el gol del Guaje el equipo bajó el ritmo y el Valladolid gozó de más espacio. Eso unido a la salida de Manucho que cambió el juego del conjunto vallisoletano sirvió para que lograran el tanto de la consolación y el definivo 4-2. Un zarpazo que dolió en el valencianismo porque sino hubiera sido por ese tanto esta noche el Valencia hubiera dormido como líder de Primera División. Es un detalle al que no hay que darle la mínima importancia porque lo importante es que el equipo volvió a ofrecer una nueva imagen y sumó tres puntos más.
2 – VALLADOLID: Jacobo; Pedro López, Baraja, Luis Prieto, Marcos (César Arzo, 36′); Álvaro Rubio, Medunjanin; Nauzet, Canobbio (Héctor Font, 61′), Sesma (Manucho, 46′) y Diego Costa.
4 – VALENCIA: Moyá, Miguel, Alexis, Dealbert, Bruno; Marchena (Albelda, 46′), Banega; Pablo (Joaquín, 61′), Silva (Jordi Alba, 80′), Mata; y Villa.
Goles: 0-1, m.9: Silva; 1-1, m. 29: Nauzet; 1-2, m. 33: Villa; 1-3, m. 44: Mata; 1-4, m.55: Villa; 2-4, m. 65: Manucho.
Árbitro: Undiano Mallenco (c. navarro). Amonestó al local Arzo; y a los visitantes Marchena y Bruno.
Incidencias: Estadio José Zorrilla. 18.200 espectadores.