Noticias del Día — 13 de agosto de 2009 | 12:32

Omar Bravo y su aventura europea

Un texto de

 

Hace algo más de un año, llegaba a la Coruña Omar Bravo, un killer con la vitola de delantero estrella, avalado por su compatriota Andrés Guardado y el jugador llamado a solucionar la falta de gol que el Deportivo lleva arrastrando desde la marcha Roy Makaay. Pero las cosas no marcharon como ambas partes previeron



Un exceso de delanteros en el equipo, llevaron a Omar a no tener minutos en el club blanquiazul y con ello llegaron unos problemas que empezaron con el viaje del seleccionador nacional de México, por aquel entonces, Sven Goran Eriksson, a La Coruña; y que finalizan con la carta de libertad que el Dépor le ha otorgado al jugador hace escasos días.

Ha sido un invierno para olvidar, pues se produjo un cruce de declaraciones entre Omar y Lotina, palabras que se han querido dejar en un malentendido y de las que cada uno tiene una opinión distinta, que continuó incluso en el momento que el jugador se marchaba cedido hasta el final de la temporada a su país. También en estas fechas de frío, se hizo también una división en la grada: “omaristas” y “no omaristas”. Éramos muchos los que queríamos (si, me incluyo) darle otra oportunidad a Omar, al menos hasta final de temporada, pero no eran pocos los que decían que no había demostrado nada y que por lo de ahora mejor olvidarse de él.

Finalmente, tras su cesión de nuevo al fútbol mexicano por lo que restaba de temporada (donde no tuvo tampoco la confianza del técnico de Tigres), el delantero azteca volvía a La Coruña con la intención de volver a probar suerte… pero Lendoiro ya lo tenía claro: Omar Bravo no jugaría en el Deportivo la próxima temporada. Tras un fallido intento de venta en el draft mexicano debido al alto salario del jugador y a las pretensiones del presidente deportivista, el club decidió rendirse ante la evidencia de que, si no le daba la carta de libertad, tendrían que hacerle un hueco en una plantilla todavía más plagada de delanteros que la del año anterior.

Omar recibió la carta de libertad y con ella llegó la opción de volver al club de toda su vida, el Chivas de Guadalajara. Ya es un hecho, Omarcito vuelve a casa para jugar con el número 99 y retomar su rutina habitual, haciendo como si nada de esto hubiese pasado y preparándose por si algún día vuelve a llegar la opción de dar un nuevo salto a Europa.

 

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