Dani Navedo · El Fútbol es injusto… a veces
El Deportivo de la Coruña ha encajado una dolorosa derrota en Pucela, no por el juego mostrado, sino por el resultado y la forma de recibir los goles.
Si bien el tropiezo era aceptable, esperado e incluso previsible por las estadísticas del Valladolid en los últimos partido tanto en casa como fuera, el Depor llegaba en un momento excelente y con la intención de rascar algo en un campo más que complicado como ya habían comprobado Sevilla o Real Madrid entre otros. El entrenador deportivista no se guardó nada pese al encuentro vital de UEFA del próximo miércoles, eso sí, yo sigo sin entender porque juega Mista en punta.
Por una vez los de Lotina salían enchufados lejos de Riazor, jugando de igual a igual, buscando el juego por raso que tan buen resultado le estaba dando; aunque la posesión y el toque se veían cortados por la enorme presión local provocando peligrosas pérdidas con huecos en la zaga. En uno de los recovecos vacíos encontró un balón Pedro León para meter un centro que rebotaría en De Guzmán para hacerse peligroso y acabar en las botas de Sesma, que con un sutil toque hacía el primero.
Las prisas eran visibles en los deportivistas, pese a todo, seguían abonados al fútbol bajo y de combinación. Tantas eran las ganas que tenía todo el equipo, que Aranzubía sacaba rápido buscando una contra, con tan mala suerte que el balón le caería directamente en los pies a Pedro López y metía el gol de la jornada, del mes y de la Navidad: espléndido golpeo prácticamente desde el medio del campo que entraría por toda la escuadra, el único sitio al que Dani no llegaba. 2-0 en el minuto 25 en un partido muy igualado pese al resultado, prueba de ello es que al descanso el dominio de la posesión era para los blanquiazules.
Ya en la segunda mitad Lotina metería a Omar Bravo por Mista y a Riki por De Guzmán a la desesperada o para darle descanso a los jugadores que se retiraban, con Loti nunca se sabe cual es la intención del cambio. Antes de estos cambios, el Valladolid hacía el tercero, el segundo en la cuenta de golazos: Pedro León dejaba tirado a un Ze Castro que a la postre sería el mejor de su equipo y pasaba por encima al guardameta deportivista con un gran disparo colocado desde el lateral derecho.
Ambos equipos ya guardaban fuerzas para sus próximos compromisos y el Depor empezó a crear peligro gracias a los desmarques de Omar y a las llegadas de Riki. Un gol anulado a este último es lo único a destacar de un tramo con poca historia en el que se demostró que con dos delanteros este equipo defiende bien y crea mucho más peligro en ataque gracias a la movilidad de dos delanteros rápidos, listos y (la mayoría de las veces) suplentes; para desgracia del buen fútbol.
