Noticias del Día — 23 de octubre de 2009 | 11:57

Quique Sánchez Flores, nuevo entrenador del 'Atleti'

Un texto de

Después de la más que convulsa derrota del miércoles en Stamford Bridge, el Atlético no ha tardado más que dos días en liquidar a Abel y buscarle sustituto ante el clamor popular.

El elegido ha sido Quique Sánchez Flores, uno de los entrenadores de moda de nuestro fútbol, no sólo por sus éxitos deportivos, sino por su carisma y personalidad. Quique ha firmado hasta final de temporada con opción a una más.

 

Por cuestión de plazos, Santi Denia finalmente se sentará en el banquillo contra el Mallorca. En cuanto Quique llegue a Madrid, la idea del club es que sea presentado de inmediato.

El Átlético de Madrid anunciará a lo largo de la jornada de hoy su nueva adquisición una vez que Quique firme su nuevo contrato. El ex entrenador del Benfica se postuló como el favorito para el banquillo rojiblanco toda vez que Laudrup ya había mostrado su negativa en la tarde de ayer. El Atlético también llegó a barajar la posibilidad de contratar a Luciano Spalleti, ex técnico de la Roma, pero su alto salario hizo imposible que las negociaciones llegarán simplemente a comenzar. Además, el Zenit de San Petersburgo también hizo una oferta por un montante superior al ténico italiano así que la contratación parecía más que imposible.

Quique Sánchez Flores no tenía equipo y siempre ha estado en el ojo del Atlético de Madrid para ocupar el banquillo del Calderón. Quique ya trabajó en el Valencia con el actual director deportivo del club rojiblanco, García Pitarch, aunque sus relaciones nunca fueron buenas. La intención del club es que se siente mañana en el banquillo rojiblanco, frente al Mallorca, pese a que García Pitarch, en la rueda de prensa que ofreció con Abel a primera hora de la mañana, aseguró que lo haría el segundo técnico del club, Santi Denia.

Quique Sánchez Flores, sabia nueva para el Atlético

Enrique Sánchez Flores, nació el 2 de febrero de 1965 en Madrid. Es hijo del ex-jugador del Real Madrid, Isidro Sánchez, y de Carmen Flores, embajadora de la copla en Argentina, y hermana de la cantaora y “bailaora” flamenca Lola Flores. En su etapa como futbolista jugó en el Tres Cantos, equipo que le vio nacer como profesional, además de jugar en el Valencia CF, Real Madrid y Real Zaragoza. Debutó en Primera División en el año 1984, en las filas del Valencia CF y se retiró en el Zaragoza en 1997. Después hizo el curso de entrenador y comenzó su andadura por los banquillos españoles y extranjeros. También fue internacional con la selección española, ya que jugó en el Mundial de Italia 90.

Su primer banquillo de postín fue en las categorías inferiores del Real Madrid en la temporada 03/04. Un año después dio el salto a la Primera División embarcándose en un equipo que lo dio a conocer a nivel internacional, el Getafe. Tras un mal comienzo con el conjunto azulón empezaron a llegar los buenos resultados y el mundillo del fútbol empezó a ver en él algo nuevo, algo diferente, ejemplo del entrenador moderno, guapo para algunas incluso, no dejaba indiferente a nadie. De ahí saltó al Valencia pero nunca casó demasiado bien con el público “che” y el 28 de octubre fue sustituido en el equipo del Turia por sus malos resultatos, tanto en la competición doméstica como en la Champions League. La afición valencianista no estaba de su lado y había pedido durante mucho tiempo la marcha del entrenador con el conocido lema “Quique vete ya” e, incluso, los aficionados llegaron a colocar una pancarta en un entrenamiento pidiendo su destitución. Quique siempre se caracterizó por el trabajo táctico del equipo, una de sus señas de identidad. No pretendía ser un entrenador dado a la improvisación ni al golpe de furia, le gustaba tener todo controlado y estudiado.

Su siguiente “stage” fue el Benfica, donde fue presentado un 24 de mayo de 2008, firmando un contrato por dos años con opción a uno más pero al terminar la temporada 2008/ 2009 abandonó el club lisboeta tras no cumplir con las exigencias prometidas. Ahora llega al tercer equipo de nuestra liga por historia, todo un Atlético de Madrid, con sus dudas y toda su idiosincrasia. Un reto mayúsculo para un buen entrenador. Su misión, encauzar el rumbo perdido en la liga y devolver al Atlético su puesto en Europa, perdido hace ya muchos años. Ya veremos de lo que es capaz el madrileño.

 

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