
Cosmin Contra y Víctor Muñoz tuvieron sus más y sus menos durante el descanso del último partido de Liga frente al Barça. El técnico anunció la sustitución de Contra en los vestuarios y el jugador rumano se quejó "no de buenas maneras". Según pública el diario MARCA llegaron a las manos , pero el propio Víctor Muñoz ha asegurado que no fue así.
"En el intermedio del partido hice un cambio, y Contra y Granero, y Contra se quejó, de tal manera se quejó, no de buenas maneras, y se quejó. Yo le dije que tuviera respeto y educación, y ahí quedó la historia", asegura Víctor. El periódico publica hoy que el futbolista primero le levantó la voz, luego le lanzó las espinilleras y finalmente intentó golpearle, algo que evitó el resto de la plantilla azulona.
Víctor asegura que el tema ya está zanjado: "Al día siguiente le dije que Cosmin podía hablar, y él tuvo la humildad y la generosidad de disculparse delante de sus compañeros, y explicar que había un hecho que no le gustaba lo que había sucedido".