
"No creo que haya sido mi último partido en el Valencia"
Verónica Nogales
Me niego en rotundo a creer que David Villa brindó su última noche de gloria a Mestalla. No me creo que el partido ante el Athletic fue el último del 'guaje' con la camiseta del Valencia. Así de claro lo digo.
Y es que pese a que la prensa de Madrid y su próximo presidente estén casi frotándose las manos porque dan por hecho que el '7' de la selección jugará de blanco la próxima campaña, insisto en que aquí en Valencia no están dispuestos a perder a un jugador que con sus dos goles ante el Athletic certificó el sexto puesto del conjunto ché en la Euroliga (la conocida UEFA para todos) e igualó los números goleadores de Kempes y Puchades.
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Villa puede estar satisfecho porque a partir de ahora podrá decir bien alto que no hay ningún jugador en la historia del Valencia que haya marcado más goles que él.
La cara de Villa al acabar el partido en el Madrigal era la de un jugador con el alma rota. La Champions era un objetivo que le obsesionaba, deseaba con todo su corazón que el Valencia estuviera el año que viene en la máxima competición europea. Y esa noche,ese deseo se había roto en mil pedazos, la Champions se le había escapado. Pero el guaje es un tipo duro, nunca pierde la alegría, la ambición, el ansia de ganar, de marcar.
El asturiano se repuso de ese mazazo y pese a estar triste porque quería ser de Champions salió a Mestalla con las ganas de amansar al león feroz del Athletic y pese a que sólo necesitaban un punto para estar en Europa. El guaje quería acabar la temporada ganando, se echó el equipo a la espalda y a los siete minutos el asturiano ya había visto puerta tras aprovechar un magnífico pase de Joaquín.
Ese fue el momento en el que los leones feroces del Athletic se convirtieron en gatitos dulces e indefensos en manos de un Valencia que buscó la portería contraria con decisión e ímpetu. El portero del Athletic tuvo que esforzarse al máximo para parar los balones que le llegaban, ya que el equipo de Emery parecía un obús metido en el área de los vascos que elaboraba ocasiones de gol con la misma facilidad que el portero las detenía. Villa estaba desesperado. Estaban atacando como no lo hicieron ante el Atlético y Villarreal y el balón se negaba a entrar.
Pero ante tanta insistencia el balón finalmente entró y Villa logró su segundo ansiado gol que tanto había estado buscando durante toda la noche. Lo logró en el último minuto de partido tras un pase perfecto del castellonense Pablo Hernández, que ha hecho una excelente temporada.
Tras la alegría del gol el árbitro pitó el final del encuentro, un partido en el que los jugadores se despidieron de la afición hasta agosto y en el que Morientes y Curro Torres pudieron despedirse de la que ha sido su afición, ya que el de ayer fue su último choque como valencianistas.
El de ellos sí que fue el último partido. Y el de Villa ¿fue el último con la camiseta del Valencia?. De momento creo que no y no lo creo porque sea una enamorada del fútbol de David Villa o porque como valencianista quiero que se quede. No, lo digo porque creo en David Villa, creo en su palabra, en su sinceridad.
Y cuando le miro, le escucho y le oigo hablar veo a un futbolista que quiere quedarse en el Valencia, no como otros, que en más de una ocasión se han dejado querer y que en los últimos partidos se ha echado en falta. Villa está cansado de decir que se quiere quedar, la última vez que lo dijo fue al acabar el partido. "No tengo la sensación de que haya sido mi último partido con el Valencia. Insisto tengo cinco años más de contrato firmados con el club".
Una nueva declaración de intenciones para el Valencia y un aviso para su representante que es el único que parece estar empeñado en que se marche y al Real Madrid. El verano en el Valencia va a ser frenético, va a haber salidas. Pero en esas salidas quizás no esté el nombre de Villa porque repito da la sensación que Villa quiere quedarse.
El año pasado parecía hecho y se acabó quedando. Además tengan una cosa clara, la palabra de Villa no es la de Mijatovic. Esto es un aviso para los que piensen que el guaje puede estar jugando a marear la perdiz. Villa no es así, es un tipo sincero, con las ideas claras, no es vendedor de humos, dice lo que piensa. Y de momento tiene claro que quiere quedarse en el Valencia.