Noticias del Día — 25 de octubre de 2009 | 22:21

Vuelve el vendaval [6-1]

Un texto de

Han vuelto. La tormenta y los goles. El fútbol y la orquesta de Guardiola. Los artistas volvieron a afinarse hoy, cuando tras las últimas críticas recibidas, respondieron con clase y rabia a partes iguales. El Zaragoza de Marcelino sufrió el vendaval porque apenas pudo tenerse en pie en el Camp Nou.

El Barça se reconoció rápidamente en el espejo, volvió a ser el de las grandes noches, el del Triplete.

 

Abandarados por un recuperado Messi, por un inspirado Ibra y por la locomotora africana, Keita, que se marcó un partidazo con tres goles y  una asistencia a Ibrahimovic. Así el Barça ha recuperado el liderato de la Liga BBVA que perdió ayer provisionalmente en beneficio del Madrid, a los que ya sacan tres puntos.

 

Guardiola sabía lo que se jugaba y su único invento para ahuyentar los fantasmas de la crisis fue cambiar a casi toda la defensa que jugó el último partido ante  el Rubin. Sólo repitió Piqué, el mariscal de este equipo. Maxwell relevó a Abidal y Chygrynskiy a Márquez. Mientras Puyol volvió a demostrar su polivalencia en el lateral derecho. Pero la clave estuvo en el centro del campo. La inclusión de Sergio Busquets dio otro aire al equipo, el canterano aportó mayor fluidez y rapidez en el juego y por ahí creció muchisímo el Barça.

Con esa estrategia Xavi y sobre todo Keita se sintieron más libres y los culés comenzaron a disfrutar. La respuesta del Barça a las supuestas dudas generadas fue incontestable. El monológo de los de Guardiola duró hoy 90 minutos y avisó pronto de sus intenciones. Messi e Ibra pudieron abrir el marcador en los primeros compases del partido, pero por ahora Carrizo les ganaba la partida. Tuvo que ser Keita, la sorpresa de la noche quien abriera la lata. Fue tras una jugada ensayada del laboratorio Guardiola, mediante la que el de Mali remató de cabeza un medido centro de Messi.

Cinco minutos después, en el 29, llegó el zarpazo. Esta vez no fue un león, sino un mago el encargado de asestar el golpe definitivo al Zaragoza. El trallazo de Zlatan desde 35 metros sorprendió a propios y extraños. Entre estos últimos se encontraba Carrizo, el portero maño. Mucho se hablará estos días del chutazo del sueco y de sus similitudes con los zambombazos de Cristiano. Ajeno a ese debate, el Barça siguió a lo suyo remitiendo al Zaragoza al papel de marioneta. Nulos del medio campo en adelante el festín azulgrana continuó con el acierto de Keita quien se sumó con mucho acierto desde la segunda línea para rematar, en esta ocasión, una magnífica jugada de Ibra. Era el minuto 41 y el partido estaba sentenciado.

La tormenta no cesó tras el paso por los vestuarios. La ira de los azulgrana todavía no se había saciado y Zlatan lo demostró rápido. La primera que cazó se la anularon. Fue una jugada ‘made in Messi’ que Carrizo, que a pesar de todo fue de lo mejor del Zaragoza, evitó con una buena intervención un gol antológico de vaselina. El rechace cayó en los pies del ‘9’ azulgrana que se aprovechó de su posición ilegal. En la segunda que tuvo, Ibra no falló. El sueco ‘peinó’ con clase con el exterior de su bota derecha un medido centro de Keita que todavía no había redondeado su noche.Era el cuarto de la noche. El Zaragoza entre medias reclamó su minuto de gloria y en un contragolpe sorprendió al Barça. Jorge López metía el gol del honor maño tras tres intentos fallidos ante Valdés (4-1 min. 78).

La felicidad, a pesar de todo, no era completa en ‘Can Barça’ porque a Messi se le seguía negando el gol. El argentino, tras dos semanas alejado del ‘Virus Maradona’, volvía a recuperar la sonrisa pero no encontraba el gol. El Barça bailaba a su ritmo y el fútbol terminó siendo justo con él. Ahora sí, el argentino pudo superar a su compatriota Carrizo con una vaselina que llevaba persiguiendo toda la noche (5-1 min. 80).

La noche la completó Keita, el mismo que inició el vendaval. Era el minuto 85 y remataba su gran noche con un cabezazo picado que ponía la puntilla al Zaragoza y a la crisis. Crisis, What Crisis? que cantaba Supertramp se preguntarían los aficionados del Camp Nou tras finalizar el partido. Allí en Barcelona el sol brilla en todo lo alto, encabezando la tabla, a pesar de la tormenta de goles, fútbol y espectáculo que ha arreciado la Ciudad Condal esta noche. El Barça vuelve a ser previsible.

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