Fútbol Internacional, Opinión — 25 de febrero de 2010 | 13:25

Cuando se pierde la esencia del periodismo…

Un texto de

 

Todos conocemos las batallas dialécticas y debates polémicos que se están produciendo en las últimas semanas con temas abstractos y poco viables tanto en prensa escrita deportiva, radio y televisión.Términos como Villarato, Canguelo, Barcelonitis o Madriditis saltan a la palestra día sí y día también llegando a un punto en el que la variedad y la neutralidad (aspecto imprescindible supuestamente en el mundo del periodismo) brillan por su ausencia.


 

El tema ha llegado a un punto en el que periodistas que hacen públicos sus sentimientos hacia uno u otro equipo sean tratados como normal, se ha llegado a aceptar y “regular” este tipo de intervenciones y dentro de lo que cabe puede ser “normal” cuando se crean debates de la Liga BBVA. Sin embargo, cuando llegan encuentros internacionales, tanto de la UEFA Champions League como de la Europe League, esa percepción del fanatismo se presenta como inaceptable.

Pongamos el ejemplo del pasado encuentro que disputó el FC Barcelona en el Mercedes Benz Arena. La actuación del colegiado no fue correcta ni para el Sttutgart ni para el conjunto barcelonista, que para quien no se acuerde representa al fútbol español. Pues bien, tras varias jugadas polémicas que supuestamente beneficiaron al conjunto de Pep Guardiola algunos de esos periodistas no se pararon a pensar en la competición. Se dejaron llevar por los colores y sentimientos y siguieron enturbiando un resultado positivo a priori para un equipo español haciendo principal hincapié en la actuación del colegiado y ensalzando que perjudicó al conjunto alemán.

Es evidente que esos temas crean debates y llaman a las grandes audiencias, los aficionados se indignan y dichas polémicas crecen hasta desorbitarse, como la situación que se vive actualmente. Parece ser que hoy en día los periódicos nacionales buscan tan sólo vender y por ello crean portadas polémicas con titulares en ocasiones patéticos futbolísticamente hablando y haciendo dichas portadas se olvidan de la verdadera esencia de las diversas jergas del periodismo, ya sea social, político o deportivo: la información, la objetividad.

Es destacable que estas situaciones estábamos acostumbrados a vivirlos en las noches radiofónicas españolas. Ahí se creaban debates entre contertúlios que debatía en torno a un tema, subjetivamente sí, pero sin dejar de lado la figura de un periodista objetivo, sin camisetas de equipos debajo de la chaqueta.

Es también para subrayar el hecho de que esta forma de informar, de hablar sobre la actualidad futbolística crea adeptos y si ésta es una forma de sacar adelante proyectos bienvenido sea, sin embargo reitero, se está perdiendo la esencia del verdadero periodismo.

http://mirondo.blogspot.com/

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