Fútbol Internacional, Opinión, Revista · Diario Digital — 19 de diciembre de 2008 | 10:26

El 'otro' Diarra, a examen

Un texto de
Polivalencia y lucha
 
Mikel Liaño · Pegado Al Palo

Siempre que hay crisis en un equipo, y sobre todo si es un grande, el personal se vuelve inquieto y empieza a disparar la escopeta con direcciones fácilmente reconocibles. La primera bala suele estar dirigida hacia el entrenador, que es el primer damnificado del ‘marrón’ que está instalado en el club. Lo segundo suele ser refuerzos en invierno.

Esto es lo que está pasando en el Real Madrid. La crisis se ha llevado a Schuster por delante y ha provocado la llegada de nuevos jugadores. Primero fue Huntelaar, luego Parejo y ahora el que tiene todos los boletos es Lassana Diarra.

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Si hay un adjetivo por el que se puede definir al jugador francés ese es polivalencia. Su posición natural es la de centrocampista defensivo, puesto en el cual llamó la atención de los ojeadores del Chelsea, equipo que pagó un millón de libras al Le Havre de la segunda división francesa para hacerse con sus servicios. Veían en él al sustituto natural del gran Claude Makelele, no solo por su similar juego sino también por su parecido físico, al igual que el actual jugador del Paris Saint Germain Diarra es un hombre de baja estatura (1,70) pero con unas piernas que le hacen ser un jugador correoso y muy difícil de superar.

Pero Lassana nunca llegó a cuajar en el Chelsea de José Mourinho. El exigente técnico portugués confió plenamente en Claude y este le respondió con un gran rendimiento. Estaba claro que Diarra no era uno de los imprescindibles a pesar de poder ser un hombre que se desenvuelve con facilidad en el centro del campo o en el flanco derecho de la defensa. Esas son sus dos posiciones más habituales, pero gracias a su polivalencia ya ha probado como lateral izquierdo de emergencia con buenos resultados. Estaba claro que había que hacer las maletas, pero estas no fueron muy lejos, es más, no dejaron Londres. El francés se marchó al Arsenal.

Arsene Wenger, uno de los entrenadores más astutos, sabía que Lassana Diarra podía ser un jugador que le viniera muy bien a su conjunto. Era el típico fichaje de los ‘gunners, un hombre de equipo que realiza su trabajo fuera de los focos que atraen todas las estrellas. Diarra se caracteriza por una sobriedad tremenda en el juego. En un plantilla como la del Arsenal tenía todas lo boletos para por fin confirmar todas esas grandes expectativas que había suscitado desde sus comienzos en el modesto Le Havre. A pesar de que Wenger le lanzaba flores en las ruedas de prensa estas lisonjas no se correspondían luego en el terreno de juego. Debido a la falta de oportunidades Lassana pidió el traspaso y aquí apareció el Portsmouth del multimillonario Gaydamak, un equipo ansioso por convertirse en un conjunto respetable dentro de la Premier.

Lassana Diarra pasó a formar parte del ‘Pompey ‘ el 17 de enero de este año. El precio del traspaso (5,5 millones de libras) dejaba claro que era un buen futbolista. En este equipo es donde floreció por completo. Harry Redknapp, actual entrenador de los ‘Spurs’, confió plenamente en las posibilidades del centrocampista nacido en la capital francesa. El centro del campo era suyo y las exhibiciones físicas se sucedieron. Diarra nunca será un virtuoso del balón, pero es un hombre que sabe ser útil haciendo lo que mejor conoce, es decir, ser un auténtico incordió para el equipo rival. Todo este buen rendimiento con su club, con el añadido de la consecución de la FA Cup, tuvo el premio de poder ir con la selección francesa a la pasada Eurocopa de Austria y Suiza.

Tras la buena campaña realizada, Diarra es ya un jugador consolidado dentro del panorama europeo. El Real Madrid se encuentra envuelto en un duro momento, además la lesión de Mahamadou Diarra ha provocado que el equipo merengue no tenga un centrocampista defensivo capaz de destruir el juego del rival, por eso la llegada de refuerzos era algo inevitable. Lassana Diarra aportará desde el primer día trabajo a destajo y ayudará a la consistencia en el rendimiento defensivo, pero pedir más cosas a este jugador es un error. Lo problemático es que la gente del Madrid se lo pedirá porque no comprenderá que se vaya a pagar alrededor de 20 millones de euros por un pivote defensivo que no tenga vocación ofensiva. Pero señores Lassana es lo que es, un jugador polivalente que ayudará a hacer el trabajo sucio.

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