Pol Gustems /Orbita Gustems
Adebayor ha pasado esta mañana la revisión médica para conseguir renovar su permiso de trabajo en el Reino Unido y fichar por el Manchester City. Se convertirá en nuevo jugador del conjunto inglés y será el tercer delantero TOP que Mark Hugues logre convencer este verano.
Porque ahora convencer es mucho más fácil para el entrenador galés. Lejos ha quedado aquél rechazo y aquélla utilización del club como medida para subir el precio a los jugadores. Ya no se casan con nadie. Si hay que decir ‘no’, se dice, se impone, se certifica. Hugues ha ganado la batalla a los dirigentes de Abu Dhabi. Ellos querían jugadores del máximo nivel comercial. Hugues ha logrado traer piezas del máximo nivel dentro del terreno de juego y que, además, cumplen su labor económica-social.
Y el punto culminante no es el del delantero togolés, si no el de Carlos Tévez. Que tu máximo rival deje suelto a un jugador de tal calidad y que tengas la posibilidad de ficharle es magnífico. La rivalidad entre United y City surgió con la explotación económica del fútbol.
Ahora, un movimiento de mercado puede exagerarla aún más. A mediados de siglo XX, la afición futbolística de Manchester solía ir a ver a los dos equipos. Cada uno era fan de uno más que de otro, pero seguían a los dos. Con el incremento del precio de las entradas y la dificultad de transporte, se forjó esa rivalidad acérrima. Ese puntito de gloria que festejaba el equipo pequeño, el City, cuando en temporadas sin título alguno conseguía ganar al United.
Eso era mucho más importante que quedar novenos o decimocuartos. Recordamos que históricamente, el equipo al que han seguido los habitantes de la ciudad ha sido el Manchester City. El United ha tenido fama de cosechar abonados y simpatizantes fuera de las fronteras de Manchester. El caso Tévez, además, resulta más o importante por su consideración muncial como crack.
Algunos podrían no tachar al resto de citizens que han llegado últimamente como tales, pero todos sabemos quién es ‘El Apache’. Vestido de azul celeste, da un nuevo aire a un proyecto que empieza a meter miedo a los grandes. Ya no son Robinho y un conjunto de jugadores de nivel medio. El once titular que pueden ofrecer en Eastlands tiene poco a envidiar a cualquiera de su misma competición. Shay Given en portería, custodiado por Pablo Zabaleta, Richard Dunne, Micah Richards y Wayne Bridge. Nigel de Jong como vértice defensivo, al lado de Gareth Barry.
Ambos para combinar con el desequilibrio de Robinho por la izquierda o con la velocidad o precisión de bien Wright Phillips o Elano Blumer. Los centros del brasileño tendrán como objetivo las cabezas de Roque Santa Cruz o Emmanuel Adebayor, que deberán pelearse un sitio para acompañar a Carlitos Tévez. El mérito de este año es que los suplentes también son de nivel más que aceptable. Craig Bellamy (si se quedase), Vincent Kompany, Michael Johnson, Stephen Irelannd, Benjani… Una plantilla que puede dar la sorpresa y colarse en posiciones europeas en caso de cuajar y jugar harmónicamente.
Porque es aquí donde cabe diferenciar qué clase de proyecto tiene hoy por hoy el Manchester City. En mi opinión, se trata de un equipo que jugando 1 partido por semana puede perfectamente colarse en el Top 4 de la Premier League. No llego al optimismo de Tévez, que asegura que el objetivo es ganar la liga, pero sigo quedándome cerca. Pese a no confiar demasiado en Mark Hugues como entrenador, por lo menos ha dado muestra este verano de querer buscar algo en concreto.
Le faltaba equilibrio destrucción – creación en el centro del campo y ha traído a Barry, posiblemente uno de los mejores en ese puesto. Le faltaba calidad en la punta de ataque y se ha empachado de goles con Tévez, Santa Cruz y Adebayor. Y ahora, listamente, le sigue faltando una pieza clave en defensa en caso de no rendir Dunne o de no evolucionar Micah Richards.
Hugues baraja 3 nombres para reforzar el eje de la zaga. John Terry, el preferido y por el cual se va a hacer una tercera gran oferta. Carles Puyol, que ha ganado casi todo en Barcelona y vería con buenos ojos otro nuevo proyecto. Y por último Joleon Lescott. Un tododefensa que puede ubicarse de central, lateral izquierdo y hasta en punta de ataque cuando es necesario.
La más viable, pese a su complicación, sigue siendo la de Terry. Puyol, de irse, preferiría Milán, mientras que David Moyes difícilmente dejará escapar a uno de sus jugadores clave. Mark Hugues fue un caos de alineaciones desequilibradas y decisiones cuestionables el pasado año.
En la temporada que empieza, se le ha dispuesto un equipo para luchar con todos y poder contra cada uno. Será su labor el cohesionar esos elementos para la fábrica de un futbol que están esperando los supporters citizens desde hace mucho tiempo. La labor de la dirección técnica ha sido exquisita. Ahora les toca a los jugadores hacer que el City of Manchester se llene. Un estadio que podría ver una de las mejores plantillas de su historia.
Para ir abriendo boca y soñando con el Top 4, ahí está una de las preguntas claves pre-inicio de Premier League. ¿Quién tiene mejor equipo, Manchester City o Arsenal? No hay manera de que cada temporada se escape un talento gunner a otro punto del horizonte.