Fútbol Internacional — 5 de mayo de 2009 | 13:00

Ranieri vive sus últimas horas al frente de la Juve

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El matrimonio Ranieri-Juventus ha tocado fondo. El técnico italiano ya sabe que el club de Turín no cuenta con él para la próxima temporada, y su salida podría acelerarse si no es capaz de sacar algo positivo de la visita a San Siro la próxima jornada en la que se enfrenta al Milan. Ferrara sería el sustituto temporal hasta la llegada del nuevo técnico.


Una irregular temporada le va a costar a Ranieri su puesto en la Juventus. El ex técnico del Chelsea, muy discutido siempre en el banquillo bianconero, mostró la mejor versión de la Juventus a mitad de temporada; el club doblegó al Real Madrid en la Champions League y se mantenía firme en su persecución al Inter en la Liga.

Al final, la Juve se ha deshinchado. Y Ranieri con ella. Tras apearse de la lucha por el scudetto, la Juventus vio cómo le pasaba el Milan en la clasificación, y ahora tiene que mirar de reojo el cuarto puesto. El empate frente al Lecce, penúltimo clasificado, la pasada jornada ha acabado con la paciencia de los dirigentes del histórico club italiano.

Oficialmente guardan silencio, pero en realidad están buscando un nuevo entrenador. El mejor colocado es Spalletti, técnico de la Roma, que gusta y mucho a la cúpula turinesa, que estaría dispuesta a ofrecerle un contrato de dos millones de euros netos por temporada. El segundo de la lista es Cesare Prandelli, ahora en la Fiorentina, que no tiene -por el momento- ganas de abandonar la Fiorentina.

La lista se extiende a otros futuribles como Gasperini (Genoa), Giampaolo (Siena) o Ballardini (Palermo), pero serían un segundo plato que no se plantea la Juventus. De momento se quieren centrar en la Liga y, si se termina de torcer en el enfrentamiento contra el Milan la próxima jornada, entonces sí se tomarían decisiones inmediatas. Ranieri saldría por la puerta de atrás y Ciro Ferrara, ex jugador y actual responsable de la cantera, se haría cargo del primer equipo hasta final de temporada.

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