
El Rey en busca de su trono
Emmanuel Ramiro
Puede ser el primero. El primero de una temporada mágica, histórica y quien sabe si irrepetible. El Barça ha llegado hasta las puertas de la gloria y ahora toca amarrarla con las dos manos. Eso, al menos, intentarán los hombres de Guardiola el miércoles en Valencia ante todo un histórico del torneo del KO, el Athletic Club.
En la ciudad del Turia tendrán por tanto, los culés la primera oportunidad de llevarse un título a la buchaca, tal y como reconoció el lunes Guardiola. El míster ya ejerce de psicólogo ante su chicos para olvidar las euforias y los sustos de las últimas semanas. Y es que el Barça agota una temporada cargada de partidos y de recitales pero el casillero sigue igual. Las exhibiciones todavía no se computan en títulos.
Y ahí Guardiola tiene trabajo. El entrenador culé tiene como primera misión centrar a sus chicos, alejarlos de la oleada de elogios y vítores que todavía resuenan en Barcelona y después recuperarlos físicamente. Las últimas palizas ante el Chelsea, ante el Madrid o el otro día ante el gatillazo con el Villareal, han dejado fundidos a una plantilla que no quiere fallar a la hora de la verdad.
Muestra de esa fatiga son las últimas lesiones que han mermado todas y cada una de las líneas culés. Márquez en defensa, Henry en la delantera e Iniesta, el último en caer, en el medio campo no sumarán en lo deportivo en Mestalla, y todas sus fuerzas se reservarán para el plano emocional. Especialmente dolorosa para los culés será la baja de Don Andrés, porque el manchego se había convertido en el hombre más decisivo del Barça y en el motor del equipo de Guardiola.
A la mala fortuna de las lesiones se han unido las sanciones en un momento tan delicado de la temporada. Abidal sabe de lo que hablamos. El lateral galo se perderá la primera final de la temporada –al igual que le ocurrirá en Roma- y dejará también en Valencia coja a la defensa culé.
Las bajas azulgranas parecen equilibrar la final, la cual podría estar más pareja aun, si Guardiola vuelve a ser valiente y sorprende a los más incrédulos. Es decir, que Guardiola apueste por los hombres que le han llevado hasta Valencia. De esta forma los Pinto, Bojan, Hleb y compañía tendrán su oportunidad. Esa duda planea todavía los foros y los corrillos culés aunque seguramente Guardiola lo tendrá a estas horas bastante claro.
La motivación, la ambición que ha sabido transmitir Guardiola a este equipo y su tremenda calidad son las principales bazas culés para retar al cansancio, las bajas y el empuje y pundonor bilbaíno. Ambos equipos saben lo que es irse de ‘copas’ (24 títulos de los azulgranas, por 23 de los bilbaínos) aunque el ‘Rey de Copas’ buscará recuperar su trono para traspasar nuestras fronteras con las espaldas bien cubiertas de títulos.