Noticias del Día — 5 de marzo de 2009 | 1:56

Pinto y Messi sellan el pase a la final

Un texto de
De Copas por Valencia 
 
E. Ramiro Fernández

El Barça de Guardiola se clasifica para la final de la Copa del Rey tras empatar a uno frente al Mallorca en el Ono Estadi. Pinto, que paró un penalti cuando el marcador lucía un 1-0 a favor de los locales, y Messi que certificó la clasificación con un gol acorde a su calidad.

El crack argentino salió a falta de 35 minutos y el solito provocó el caos en un organizado Mallorca. Messi, además del gol volvió a hacer de todo para el Barça y contribuyó en la expulsión de Josemi.


Guardiola volvió a apostar por el equipo copero y una vez más se demostró que ésta sí es la cara 'B' del Barça. Algo similar hizo Manzano, quien ya prácticamente había tirado la Copa en el Camp Nou, disponiendo un 'once' cargado de suplentes. En los culés, Valdés y Eto'o ni se vistieron, aunque cuando comenzó el partido poco importaba eso.

Y eso a pesar de que la insulsa primera parte no dejó ningún recuerdo reseñable hasta el minuto 45, cuando ambos equipos ya pensaban en el descanso. Hasta entonces el Barça buscó enfriar (aun más) el partido, controlar el juego y tener la pelota. No siempre lo consiguió. De hecho en ese psicológico minuto dejó tocado a los culés. El pequeño Castro dirigió un misil a la escuadra de Pinto, que nada pudo hacer.

Con 1-0 abajo y con el equipo hecho un manojo de nervios los de Guardiola salieron a imponer de una vez por todas su ley. Sin embargo, todo se nubló aún más de pronto. Tan solo habían pasado seis minutos de la segunda parte y el Mallorca encontró un penalti que sólo el Barça se buscó. El balón largo, colgado al segundo palo no es despejado por Puyol, Pinto no sale a despejar y Cáceres llega tarde  y arroya al  pequeño Castro. La infracción supuso la expulsión del uruguayo y ahí se terminaron las ilusiones bermellonas. Justo cuando el Barça consiguió levantarse.

La intrahistoria de ese penalti sería definitivo para el desarrollo del partido y de la eliminatoria. Pinto, vaciló a Martí, quien tras dudar se decidió por tirar el penalti. El portero culé intentó desconcentrar al lanzador revelándole hacia el lado por el que se iba a decantar el portero. Martí asentía cómplice ante la guasa del gaditano, quien segundos después le ganaba la partida al lanzador deteniéndole el penalti centrado con los pies.

A que el Barça se levantara ayudó Leo Messi. Guardiola no se lo pensó y de manera inmediata introdujo al crack argentino al campo. Antes, Márquez ya había taponado el desajuste defensivo provocado por la expulsión de Cáceres. Pero para entonces La Pulga ya había descubierto los huecos que antes se le negaban a sus compañeros. Buscando esos resquicios Messi consiguió expulsar a Josemi, quien trabó al crack argentino cuando ya se planteaba ante Germán Lux (min. 63). Eso ya fue demasiado para los bermellones. El ánimo ya no les llegaba a la altura de las medias y Ramis dio la puntilla con un fallo imperdonable. Messi se plantaba solo ante Lux, que ya había salvado al Mallorca con un par de buenas intervenciones, cortaba de raíz las pocas esperanzas bermellonas que aun volaban en el Ono Estadi. El toque sútil del argentino superaba en una mini vaselina a su compatriota y lanzaba al Barça de Guardiola hasta Valencia.

Allí se jugará una final copera como las de antes, que reunirá a los dos 'reyes' coperos. Todo un Athletic de Bilbao – FC Barcelona. Un paso que supone un alivio para ambos porque en épocas de crisis las mieles del éxito edulcoran los malos momentos, y ésas están hoy un poco más cerca para rojiblancos y azulgranas. Eso lo sabe Guardiola que conoce las dudas de su equipo, pero sabe que una final y un título son motivos más que suficientes para reconducir la nave y volver a llevar al Barça a buen puerto.

Print