
Vicente Soriano dimitió como presidente del Valencia al no encontrar comprador para las parcelas de Mestalla.
El Valencia nombrará este viernes a Vicente Silla, tercer máximo accionista del conjunto ché, como presidente provisional hasta que sea ratificado el domingo en la Junta General Extraordinaria del Valencia.
Vicente comentó: "Me voy con la espina clavada en el corazón por no haber podido dejar el club saneado. Me voy con la conciencia tranquila y si alguien se puede sentir engañado yo soy el primero. Sólo se me puede achacar que diera por cerrada la operación en la Junta General de octubre. Yo creía que estaba todo cerrado pero se torció. No era fácil vender unos terrenos de 400 millones de euros en la mayor crisis inmobiliaria de la historia. Ha sido virtualmente imposible. Siempre podré decir que lo he intentado, ojalá muchos más lo hubieran intentado. Tengo la sensación de que podría haberlo logrado en otras circunstancias y no me voy con sensación de fracaso".
"No había llegado al Valencia para perpetuarme en la presidencia. "No dimití antes porque pensaba que podría llevar con éxito las operaciones inmobiliarias para la salvación del Valencia. No buscaré excusas porque todos saben cómo estaba el Valencia en julio, era una situación terminal la que asumí. Pero me he sentido muy solo y he tenido que sortear piedras en el camino".
"La semana pasada solicitó poderes para encarar el paso previo de la operación de venta. No es posible cerrar un negocio de esta magnitud en estos días".
El ex presidente consideró que: "vender a la estrellas puede tapar agujeros pero no enderezará la situación económica". Soriano recordó que durante su mandato logró que los jugadores importantes del club se quedaran en el Valencia. "Ahora valdrán mucho más que hace 12 meses, sin ellos hubiéramos tenido un grave problema deportivo y no estaríamos en Europa".
"Le deseo la mayor de las suertes al Valencia".