
Touré Yayá fue otro de los tristes protagonistas de una apasionante final de la Copa del Rey. El futbolista de Costa de Marfil consiguió igualar el marcador en la segunda mitad, y cuando lo hizo lo celebró con dos cortes de manga dedicados a los aficionados rivales.
Ante el enfado natural de esa parte de la grada, Samuel Eto'o se intentó acercar para disculparse por la actitud de su compañero. Otro que no estuvo de acuerdo con el festejo fue Xavi, que se lo recriminó sobre el propio terreno de juego.